Guerra de Malvinas

Una escuela de zona sur homenajeó a las mujeres que fueron a la guerra

Marta, Graciela, Mariana, Estela, Noemí, Olga, Doris, Perla y el listado sigue. Sus nombres no se escuchan con frecuencia entre los homenajes por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas.

Martes 02 de Abril de 2019

Marta, Graciela, Mariana, Estela, Noemí, Olga, Doris, Perla y el listado sigue. Sus nombres no se escuchan con frecuencia entre los homenajes por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. Sin embargo, ayer fueron el centro del acto escolar que protagonizaron maestros y alumnos de séptimo grado de la Escuela Nº 560 provincia de Jujuy, de la zona sur rosarina. "Quisimos recordar a las más olvidadas de esta historia", explicaron las docentes que junto a los chicos bucearon en las vidas de esas operadoras de radio, enfermeras e instrumentadoras quirúrgicas que participaron del conflicto bélico.

No fue un acto más para los alumnos de la escuela de bulevar Oroño y Sanchez de Bustamante, en el barrio Las Delicias. Fue la exposición de todo un trabajo que comenzó cuando sus maestras del área de educación artística les preguntaron qué sabían de Malvinas.

Del trabajo en el aula "surgió que ellos conocían mucho sobre el conflicto bélico. Había compañeros que tenían abuelos veteranos o vecinos veteranos. No era un tema que les fuera ajeno, sino sobre el cual habían hablado en sus casas. A muchos les llamaba la atención lo jóvenes que eran los soldados, otros podían vislumbrar un interés económico en la guerra. Pero ninguno sabía que había mujeres que participaron del conflicto", recuerda una de las docentes a cargo del acto, Liliana Rocca.

Entonces surgió la propuesta de investigar sobre las vidas de esas mujeres, sobre las cuales no hay mucho escrito, echar mano a libros, recortes periodísticos y entrevistas con miembros del centro de ex Combatientes de Rosario.

De esa forma fueron apareciendo los nombres de Marta Beatriz Jiménez, Graciela Gerónimo, Mariana Soneira, Estela Carrión, Noemí Marchesotti, Olga Graciela Cáceres, Doris West, Perla Aguirre, Olga Elvira Grasso, Nelly De Vera, Savid Molina, Susana Maza, Silvia Barrera, María Marta Lemme, Norma Navarro, María Cecilia Ricchieri y María Angélica Sendes.

Los veteranos de guerra suelen advertir sobre la "desmalvinización" que siguió a la derrota de la guerra de Malvinas en 1982 y "condenó a los ex combatientes al silencio y al olvido". Las mujeres tuvieron que esperar algo más que el fin de los años 90 para recibir su homenaje. Recién en 2013 fueron condecoradas con la Medalla al Valor del Ministerio de Defensa, dos años después empezaron a marchar en los desfiles y recién el 22 de junio del año pasado, recibieron una distinción de honor en el Senado de la Nación.

En 2015 se presentó el libro "Mujeres Invisibles", de Alicia Panero, que recrea las historias de vida de algunas de las mujeres que participaron de Malvinas. En el prólogo se advierte que desde 1982 se escribieron más de 90 libros en idioma ingles y cerca de 30 en español, "pero ninguno de ellos dedica un solo capítulo al accionar de las mujeres, en sus distintos roles".

Producto de este "abandono institucional, político y social", señala, de las más de 24 mil pensiones de veteranos de guerra que paga el Estado, no son más de diez las mujeres beneficiadas en esa categoría.

A la cocina

"No es casual que los niños que asisten a la escuela no conozcan esta parte de la historia", afirma Rocca y destaca "la emoción que expresaron cuando supieron que así como existían veteranos de guerra, también existían veteranas". La sorpresa llegó también cuando conocieron las tareas que desarrollaron las mujeres en la guerra. "Primero todos pensaban que habían tenido a su cargo las tareas domésticas; que habían sido cocineras, por ejemplo", señala la docente.

Lejos de esas labores, las veteranas tuvieron a su cargo tareas de comunicación, como radioperadoras, y responsabilidad en el cuidado de la salud de los soldados, como instrumentadoras quirúrgicas y enfermeras. Algunas eran personal civil de las Fuerzas Armadas y se desempeñaron en el Hospital Puerto Argentino, otras en el Rompehielos ARA "Almirante Irizar" . Todas eran muy jóvenes, tenían entre 19 y 25 años, y algunas habían llegado como voluntarias.

"Fueron muy valientes", rescató Alan, uno de los niños que participó del acto. Los nombres de las 17 mujeres están desde ayer colgados en las paredes del aula.

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