"Es inevitable no llorar, volver a pasar por estos momentos. Pero pedimos Justicia por las víctimas de la familia García, y las que van a venir", dice Cintia Díaz viuda de David Pizzorno y madre de Valentino de tan solo 8 años. Ambos perdieron la vida en marzo de 2021 cuando un auto a 134 kilómetros por hora los arrolló en la intersección de avenida del Rosario y Ayacucho. Ahora es una voz más en el reclamo de Justicia que organizaciones, y familiares solicitan para las Tania Gandolfi de 41 años y Agustina García de 16, ambas arrolladas por Agustín López Gagliasso al mando de un Peugeot 206 que aceleró a 120 kilómetros por hora y los atropelló en Wheelwright y Presidente Roca.
Como suele ocurrir con las tragedias viales, los deudos de las familias que quedaron destrozadas por las muertes son el eco de resonancia de pedidos de Justicia posteriores. Ejemplos de resiliencia en donde el desconsuelo y la ausencia buscan ser superados con la lucha y la tenacidad.
En marzo de 2021, David su marido y su hijo Valentino de 8 años iban con ella en el auto. En una fracción de segundo todo cambió para siempre cuando en avenida del Rosario y Ayacucho, un Citröen C4 al mando de Pablo Mancini los embistió a 134 kilómetros por hora. El conductor corría una picada con un Sandero piloteado por un amigo.
Cintia estuvo presente el viernes pasado en la audiencia imputativa que tuvo lugar en el Centro de Justicia Penal donde se dictó prisión preventiva a Agustín López Gagliasso bajo la calificación de doble homicidio con dolo eventual.
"Ponerse triste es inevitable. Es un desastre que esto haya vuelto a pasar, pero lamentablemente vamos a tener que seguir acompañando estas familias y lo peor es que van a venir muchas más porque como estamos como sociedad, la gente no toma conciencia. Insisto, lamentablemente va a seguir pasando. Es así. Para todos es horrible volver a pasar por ésto. En la audiencia escuchamos al conductor quejarse cómo le quedó el auto, cuando al lado tenía tirada a la chica decapitada. Es para poner a cualquier la piel de gallina", narró Cintia.
Para la familiar víctima de un incidente vial fatal, hay que modificar las leyes y endurecerlas para que las familias no tengan que pelear y luchar por obtener un fallo como homicidio y no "una simple falta de tránsito por ir a más velocidad que la correspondiente".
Y el otro punto a reveer para Cintia es el scoring o carnet por puntos. "Si un conductor donde dice 40 kilómetros de máxima va a 45 es una cosa pero si te excedés y vas a 80 hay que sacarle la licencia y punto. Este pibe (por López Gagliasso) tenía antecedentes por alcoholemia y tres semáforos en rojo. No es tan complicado determinar día, horario y lugar de los excesos de velocidad y las zonas donde habitualmente se corren picadas, salen en todas las redes sociales. Es imprescindible poner el foco acá y no sacarle la licencia 30 días, sino que no maneje más, y si lo hace sin habilitación que vaya detenido 8 meses. No hay otra forma de tomar conciencia por parte de la sociedad", se explayó la mujer al comparar la baja en los casos positivos de alcholemia fruto de los controles y las altas multas. "Hay que ponerse más firme", sentenció.
Cuando se la consultó sobre la tramitación de las licencias de conducir, no dudó: "Te lo dan en el momento. Es más complicado un turno para una tomografía en un sanatorio. Es así de fácil".
Díaz también coincidió con voces especializadas en seguridad vial que plantean la unificación a nivel nacional en el otorgamiento de los carnets, con una misma exigencia.
Sobre la concentración en la costa central, remató: "Vamos a pedir Justicia por ellos y todos los familiares, por parte de las organizaciones que venimos batallando en silencio. Justicia por todos y por los que vendrán".