Historias de archivo

Tiempos agitados: a 50 años de la Rosario que tuvo seis intendentes

Cuando renunció Luis Beltramo lo reemplazó como interino Armando Pedro Cattenati, hasta la llegada de Alberto Gollan. Después vinieron Víctor Luis Funes, Arturo José Arrizabalaga y Pablo Benetti Aprosio. Todo en 1971

Viernes 16 de Abril de 2021

Los militares, civiles y gremialistas golpistas, protagonistas de la autodenominada Revolución Argentina, debieron lidiar entre 1966 y 1973 con la falta de legitimidad política que arreciaba en el país desde 1955 por la proscripción del peronismo. Las protestas obreras y estudiantiles en Córdoba y Rosario en 1969, la conmoción social por el secuestro y asesinato del ex presidente de facto Pedro Eugenio Aramburu a manos de la agrupación Montoneros en 1970, y la interminable interna militar entre celestes y colorados habían erosionado la autoridad del entonces presidente de la Nación, general Juan Carlos Onganía.

El 18 de junio de 1970 y en nombre de la Junta Militar lo sucede el general Roberto Marcelo Levingston. Fue hasta el 22 de marzo de 1971 cuando el general Alejandro Agustín Lanusse se quedó con su cargo en la Junta Militar, como representante del Ejército, y además con el de presidente de la República. La inestabilidad política se manifestó de lleno en la política local, a tal punto que 1971 fue el año que Rosario tuvo seis intendentes.

Derrocados los gobiernos constitucionales de los radicales Arturo Umberto Illía en la Nación y de Aldo Tessio en Santa Fe, la provincia sufrió una intervención federal personificada, por solo un mes, en el general Eleodoro Sánchez Lahoz y, desde el 5 de agosto de 1966, por el contralmirante (R) Eladio Modesto Vázquez. Apartado Levingston de la primera magistratura, Vázquez fue removido el 4 de julio de 1970. Lo reemplazó por un mes el general Roberto Aníbal Fonseca y desde el 24 de julio de 1970, y hasta el regreso de la voluntad popular a las urnas en 1973, el gobernador de Santa Fe fue el general (R) Guillermo Rubén Sánchez Almeyra.

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El radical del Pueblo Rodolfo Bercovich fue el intendente de Rosario desde el 14 de octubre de 1963 hasta el 28 de junio de 1966. Los golpistas nombraron al coronel Carlos María Aguilar que, dos meses después, el 18 de agosto, le dejó su lugar a Luis Beltramo. Sus casi cinco años de gestión parecen desmentir la inestable política nacional, pero el 16 de abril de 1971 fue también su víctima y debió abandonar el sillón de Grandoli.

El Sindicato de Trabajadores Municipales de Rosario “deploró” el alejamiento de Beltramo al considerarlo un funcionario que tuvo “exquisita sensibilidad con los problemas que afectan al trabajador”.

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Un capitán médico

Mediante un decreto del 17 de abril el gobernador aceptó la renuncia de Beltramo y a su vez designó en carácter de interino a quien había sido su secretario de Salud Pública y Asistencia Social, Armando Pedro Cattenati. Según sus propias palabras al diario La Capital, el gobernador le encomendó “la atención por breve lapso (de los asuntos comunales en trámite) hasta la designación del titular y a los fines de no entorpecer la dinámica municipal”. Entró en funciones el 19 de abril.

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El 18 de abril de 1971 el diario La Capital informa sobre el nombramiento de Cattenati como intendente.

El 18 de abril de 1971 el diario La Capital informa sobre el nombramiento de Cattenati como intendente.

Desde 1952 Cattenati se había desempeñado como capitán médico en el Ejército y fue también jefe del Servicio de Sanidad del Regimiento II de Infantería General Las Heras (donde hoy se encuentra el cuartel de Gendarmería Nacional en San Martín al 2800). En 1961 se recibió de médico legista en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional del Litoral. Luego de su paso por el Palacio de los Leones, Cattenati fue nombrado en julio del año siguiente como presidente de la Cruz Roja Argentina.

Una entidad de servicio

El 14 de mayo, en una conferencia de prensa, el gobernador sorprende con el nombre del nuevo intendente, un hombre que se había ganado la confianza del poder gracias a un emprendimiento sin precedentes: un canal de televisión. Alberto C. Gollan era un integrante de la alta sociedad rosarina, casado con una de las mujeres más ricas de la ciudad, María Beatriz Tonazzi, y era el presidente del directorio, entre otras empresas como una aérea (ALA) y otra embotelladora (Cindor), del medio de comunicación más novedoso de la época. Fundador de Televisión Litoral SA y Canal 3, como empresario, Gollan había acumulado muchos amigos y poder, tanto que en 1970 era presidente de la Asociación de Radiodifusoras Argentinas (ATA) y había sido nombrado el primer cónsul honorario de Gran Bretaña en la provincia de Santa Fe. Falleció el 24 de noviembre de 2014.

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Juramento al empresario Alberto Gollán como intendente en el Palacio Municipal el 18 de mayo de 1971.

Juramento al empresario Alberto Gollán como intendente en el Palacio Municipal el 18 de mayo de 1971.

Gollan le dijo en aquel entonces a La Capital que consideraba a “la Intendencia como una entidad de servicio” y que en ese concepto iría a enmarcar su gestión, obligado además por ser “hijo de esta ciudad”. Asumió el 18 de mayo en el salón Carrasco del Palacio comunal con la presencia del gobernador Sánchez Almeyra y una inmensa lista de invitados.

Falta de respeto (y dinero)

La gestión de Gollan fue redundante en reuniones y en falta de soluciones a los problemas cotidianos de los rosarinos, y el 23 de septiembre dio un paso al costado. Lo reemplazó Víctor Luis Funes por un mes. Pero Gollan no se fue callado. En un comunicado, luego rechazado por el gobernador, el empresario expuso crudamente los términos de su renuncia.

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Recorrida del intendente Alberto Gollán por las obras del Hospital Carrasco en julio de 1971.

Recorrida del intendente Alberto Gollán por las obras del Hospital Carrasco en julio de 1971.

En el texto de renuncia Gollan dice: “No me es posible aceptar (una serie de actos) sin mengua del propósito que motivara mi presencia en el cargo”. Y explica: “Considero que no se respetan las facultades propias de la Municipalidad (...) como es la regulación del transporte. Y estimo también que no es posible cumplir con una gestión útil si se retacean los medios financieros que indispensablemente son necesarios para la actividad de la comuna”.

Aunque el motivo esencial de la renuncia de Gollan fue otro, ligado al presupuesto: el intendente había negociado con la Nación la llegada de una partida de dinero para Rosario, pero, depositado en alguna cuenta provincial, la plata nunca llegó a la ciudad.

Ese mismo día 23, mientras Gollan recibía desde las 8 a los representantes del Sindicato de Empleados Municipales y reunía a sus secretarios y colaboradores para agradecerles e irse a su casa, cerca de las 10.15 Víctor Luis Funes estaba esa mañana en Buenos Aires cumpliendo funciones gubernamentales cuando fue sorprendido por un llamado telefónico del mismísimo gobernador Sánchez Almeyra que le comunicaba su nuevo destino.

Otro año difícil

1971 fue un año difícil en términos económicos. En enero y febrero la inflación acumulada fue de 9,3 %. En marzo es de 1,3%, al mismo tiempo el peso continúa devalúandose. Para el 5 de abril el dólar valía 404 pesos, en agosto 500 pesos, y para octubre el dólar oficial costaba 550 pesos y el paralelo 877. En noviembre costaba 935 pesos.

Las dificultades de la cultura eran moneda corriente. El 29 de enero se produce un hecho que, no por común en tiempos de dictadura, pinta de cuerpo entero los padecimientos de la cultura. El gobierno militar prohíbe la exhibición de “¿Ni vencedores ni vencidos?”, filme documental de Naum Spoliansky y Alberto Cabado sobre el derrocamiento de Juan Domingo Perón en 1955, en pos, argumentaba el decreto, de mantener la “tranquilidad pública”.

Retoque fotográfico: Jorgelina Cerrutti / La Capital

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