"Sabemos que recuperar el edificio demandará una obra millonaria: no tenemos todavía la cantidad de millones, pero sí el informe de los especialistas que dice que será un trabajo muy complejo", afirmó ayer Gabriela Herbel, quien hasta el 3 de febrero pasado habitó el 3º A de Laprida 972, la torre que ese día sufrió gravísimos daños por un incendio intencional en la cochera. El director del Instituto de Mecánica Aplicada y Estructuras (Imae), Jorge Adue, reconoció a LaCapital que el dictamen que elaboró el organismo, entregado a la Municipalidad esta semana, muestra que habrá que "demoler una losa completa" (todo el primer piso ubicado justamente sobre el garaje) y realizar otros trabajos estructurales "muy importantes", entre ellos reparaciones y refuerzos en varios puntos, incluyendo vigas, columnas, pisos e infinidad de fisuras. Una obra que demandará meses y un altísimo costo.
Mientras tanto, el edificio de seis pisos y treinta departamentos que resultó severamente dañado después de que un ladrón, en un aparente escruche, prendiera fuego a la cochera y causara la muerte de dos personas mayores, tendrá que permanecer inhabitado.
Aunque la torre posterior fue la más comprometida, todo el edificio se quedó sin servicios y debió ser evacuado. Quienes pudieron se reubicaron en casas de familiares, otros alquilaron y sólo dos adultos mayores que cobran una jubilación mínima y no cuentan con parientes directos fueron alojados en un hotel a cargo de la Municipalidad.
En un principio el municipio también asumió, como "colaboración con las víctimas de la catástrofe" y para "dar seguridad de que el edificio no colapsara", el primer costo de la evaluación de los daños, el encamisado de seis columnas, el apuntalamiento posterior (metálico y con madera), la seguridad privada y los dos informes solicitados al Imae, de modo de conocer a ciencia cierta las "posibilidades de recuperación" del inmueble, señaló la secretaria de Obras Públicas, Susana Nader.
Pero ahora, con el dictamen "detallado de cada elemento" que acaba de entregar el Imae, le tocará al consorcio en general y a "cada dueño" en particular decidir cómo se encara esa gran obra.
Según anticipó ayer Herbel, la idea es respetar el principio que figura en el Reglamento de Propiedad Horizontal por el cual lo que haya que hacer se pagará proporcionalmente a la superficie de cada unidad.
"Pero en verdad aún no tenemos números", adelantó la propietaria. Estiman que en unos 15 días ya estarán en condiciones de esbozar algún cálculo sobre la base elaborada por un proyectista, trabajo que también deberán pagar.
Luego vendrá la búsqueda de una empresa constructora. "Que encima no son muchas las interesadas", adelantó la dueña de otro de los departamentos que pidió reserva de su identidad. La razón, argumentó, es que se trata de una "obra muy compleja", que no arranca de cero y supone trabajos estructurales dificultosos, como encamisados subterráneos.
Una vez que cuenten con un presupuesto formal llegará la hora de evaluar cómo siguen: por ejemplo, si pueden o no afrontar la obra y, de hacerlo, si lo hacen mediante un crédito.
"Hasta ahora los más optimistas son los dueños de los departamentos de adelante, porque los de atrás resultaron más dañados", explicó la mujer, quien de todos modos concluyó en que, "estén más o menos enteros, todos dependen de la misma situación".
Cerrados. Como sea, hoy las 30 unidades siguen inhabitables y con los servicios cortados. Sus ex habitantes sólo tienen la chance de ir sacando sus cosas a cuentagotas o a través de "mudanzas parciales o controladas".
Por si fuera poco lo que perdieron (algunas de las familias uno o hasta dos autos, como los Herbel), la mayoría ahora debe pagar un alquiler (mudanza y depósitos incluidos), servicios "por duplicado" (ver aparte), la indemnización de la portera, asesoramiento legal y ahora una empresa de videovigilancia con monitoreo. Todo eso sin contar lo que vendrá después, si resuelven encarar la obra para recobrar sus casas.
Nader anticipó que el martes pasado, cuando la intendenta Mónica Fein entregó el dictamen del Imae a los vecinos, quedaron en que una vez que el consorcio tenga "algún número" volverán a dialogar para "intentar facilitar la comunicación con el banco".
Por difícil que pinte el panorama, las palabras del titular del Imae sonaron esperanzadoras. "El problema podrá ser económico, pero lo cierto es que el edificio es recuperable", sentenció Adue.