La flamante ordenanza que modifica los horarios para pasar música en bares
disparó la típica controversia que asoma cada vez que se pretende regular sobre el esparcimiento.
Si bien el autor de la norma, el edil oficialista Orlando Debiasi, asegura que su idea sólo busca
poner coto a los "after hours" que continúan la juerga hasta el mediodía del domingo, los bares que
trabajan con música en vivo están poniendo el grito en el cielo.
La polémica se disparó hace 20 días, al difundirse el proyecto de Debiasi que el
Concejo aprobó una semana después. La propuesta modifica la ordenanza de bares estableciendo un
horario para difusión musical: desde las 10 hasta la 1 de la mañana siguiente durante la semana, y
hasta las 2 los viernes, sábados y feriados. Sin embargo, esto no alcanza a los locales habilitados
a poner música hasta las 4.30.
Reacción. Esos topes originaron una reacción que por ahora circula por la web.
El pub Sabina Bar, de San Martín y 9 de Julio, hizo punta juntando firmas contra lo que interpreta
como una nueva restricción. Con los ingredientes un tanto tremendistas que caracterizan las
campañas cibernéticas, el mail salió al cruce de lo que consideran un "toque de queda para los
rosarinos".
"No les importa si la gente se queda sin trabajo, si no hay transporte que nos
lleve a nuestros hogares a dormir, si quedamos varados en la calle y nos roban, si las plazas se
llenan de gente tomando alcohol o si alguien quiere disfrutar de la música, ya sea tocando o
escuchando. Sólo se podrá ir a discotecas o a dormir", se afirma.
El Sindicato de Músicos también expresó por la red su "desagrado" por "no haber
sido convocado a participar de un cambio que podría dejar sin trabajo a muchos artistas". Asimismo,
y aunque aclara que esta norma no modifica a la que regula los espectáculos públicos ni a los
restaurantes y bares con números en vivo, el texto apela a la importancia de cuidar los puestos
laborales ("hay músicos que trabajan en los after hours").
Desconocimiento. Pero Debiasi negó que la modificación afecte a los bares
habilitados con amenización musical —la mayoría de los que trabajan con música en vivo—
ya que éstos "están regulados por la ordenanza de espectáculos públicos, que no fue
modificada".
El edil apuntó a "un desconocimiento" detrás de la reacción. "Había un hueco en
la ordenanza de bares, que desde 1963 indica que pueden pasar música hasta la 1 o las 2. Lo que no
decía era a partir de qué hora sí se puede, lo cual era aprovechado por algunos bares que
arrancaban a las 6 de la mañana para convertirse en after. Eso es lo que en realidad se modifica:
no se puede pasar música antes de las 10".
Debiasi remarcó que "esta ordenanza no afecta a los lugares habilitados para
amenización musical, que pueden seguir hasta las 4.30". Y adelantó su intención de incorporar a esa
categoría a bares y restaurantes que "no pueden tener un piano o un cantante porque la ordenanza de
espectáculos se los impide por no contar con 100 metros cuadrados o insonorización".
Al preguntarle si la ordenanza que empieza a regir en estos días terminará con
las quejas contra los "after" —ruidos, gritos y peleas hasta el mediodía— a las que
busca dar respuesta, el edil dijo que "es una herramienta más para que actúen los inspectores".
Según Debiasi, la norma sólo afectará el funcionamiento de los bares que
trabajan como "after".