Tomás de la Riestra, neurólogo subespecializado en Parkinson y Movimientos Anormales, director del área que se ocupa de estos trastornos en Ineco Oroño e integrante de distintas sociedades científicas locales y del exterior, señaló que es necesario "perder el miedo a la enfermedad, consultar ante los primeros indicios y confiar en las terapias vigentes, y también en el desarrollo de la ciencia, que se está ocupando de buscar más y mejores caminos para lograr frenar el avance del Parkinson".
En Ineco Oroño, un centro de referencia en Rosario y zona para la asistencia de pacientes con este diagnóstico, hay unas 80 personas en rehabilitación y más de un centenar en seguimiento. En el mundo, unos 10 millones de habitantes están afectados por esta dolencia, pero la presentación y manifestaciones de la enfermedad "son muy diferentes entre uno y otro paciente, al igual que la evolución", detalló De la Riestra.
"El Parkinson es un trastorno que genera lentitud en los movimientos, que además está asociado al temblor en reposo. Otro síntoma es la rigidez", señaló el médico.
Características
Se trata de una enfermedad neurodegenerativa "cuyos síntomas van apareciendo en forma lenta y progresiva", agregó el especialista, quien aseguró que "todo es lento en el Parkinson, por eso si algún síntoma se presenta de manera más abrupta o significativa, por lo general sospechamos que se trata de otra cosa".
Como muchas de las señales son sutiles, es importante reconocerlas y hacer una consulta con el médico clínico o con el neurólogo. Mucho más si en la familia hay antecedentes. "Solemos ver más de un caso en algunos grupos familiares, pero eso tampoco significa que si tengo a alguien cercano con Parkinson me va a ocurrir".
Movimientos más lentos, rigidez en los músculos, dificultad al ponerse de pie, rigidez, pérdida del olfato, trastornos del sueño (tener pesadillas frecuentes, moverse mucho durante el descanso), constipación constante, salivación en exceso, problemas urinarios pueden aparecer incluso diez o quince años antes del diagnóstico, por eso, "más vale una consulta a tiempo, porque podemos tomar algunas medidas favorables para la salud del paciente con muchos años de anticipación", destacó De la Riestra. Lo más común es que la enfermedad se presente entre los 55 y los 65, años aunque hay un 3% de casos que suceden antes.
Se da tanto en hombres como en mujeres, en la misma proporción y hay un porcentaje pequeño de pacientes que tiene Parkinson por consumo de determinadas sustancias problemáticas, tal como es el caso del actor estadounidense Michel Fox, quien más de una vez hizo referencia a su estilo de vida cuando le diagnosticaron la enfermedad siendo muy joven.
"Aunque hay avances en el tratamiento, lo más relevante sigue siendo la consulta temprana con un profesional. En Rosario ya somos unos cuántos los que nos subespecializamos en esto", agregó el médico.
El subdiagnóstico es frecuente. "Hemos tenido pacientes que han sido operados de los hombros por rigidez y en realidad tenían Parkinson", señaló el profesional a la hora de poner un ejemplo.
Lo que ya existe y lo que viene
"Los tratamientos son cada vez más a medida de la persona, tanto por los síntomas que tiene como por el tiempo que lleva de evolución. Hoy no estamos dando una artillería pesada de medicamentos junto al diagnóstico. Cada caso se evalúa muy detalladamente", comentó De la Riestra.
"Un paciente tratado en forma correcta, con el acompañamiento adecuado, que hace rehabilitación cuando se le ha indicado, puede seguir haciendo su vida en forma habitual durante muchísimos años", enfatizó.
Al diagnóstico se llega a través de la historia clínica, del examen físico, de los datos que aporta la persona en relación a los síntomas motores y no motores que tiene. "En un principio siempre hablamos de síndrome parkinsoniano porque no siempre deriva en un Parkinson", dijo el profesional.
"Hoy no hay métodos específicos ni de laboratorio ni de imágenes que nos den la certeza del diagnóstico sino que se llega por diferentes vías. Obviamente, los avances en el desarrollo de la tecnología en imágenes nos ayudan mucho a los médicos para saber qué diagnóstico tiene esa persona".
"El impacto cuando uno le habla de Parkinson a un paciente es muy grande a nivel psíquico o emocional, pero sobre todo porque genera mucho miedo, en la persona y en sus familiares. Yo les digo que hoy hay un montón de otras enfermedades mucho más comunes que suelen tener una peor evolución (a las que no se les da mucha importancia), por eso es muy importante hablar del tema, derribar mitos".
Ante la noticia es común que quien consulta se sienta abrumado o no crea en el diagnóstico. "Tenemos que acompañar mucho como médicos, como equipo, soy de los que creen en alentar la interconsulta para que nadie se quede con ninguna duda", dijo el neurólogo.
A nivel terapéutico, tanto farmacológico como no farmacológico, se ha evolucionado en dos caminos, explicó: el tratamiento que denominamos ecológico que es multidisciplinario y se apoya en lo personalizado, a medida del paciente. En lo relacionado con los medicamentos la levodopa sigue siendo "el fármaco más eficaz que tenemos pero antes se ofrecen otros medicamentos, por lo general".
En cuanto a lo que se está desarrollando a nivel mundial, y que se trató en una reciente jornada profesional en Rosario organizada por la Internacional Parkinson and Movement Disorder Society, existen "la estimulación cerebral profunda y las bombas de apomorfina que dan buenas respuestas en pacientes bien seleccionados con enfermedad avanzada".
"El mensaje es perder el temor, ir a una consulta ante la duda y adherir al tratamiento que propone el profesional en el caso de que llegue el diagnóstico. Otro de los mitos es que el Parkinson produce deterioro cognitivo y eso solo sucede en forma leve y luego de muchísimos años y no en todos los pacientes", remarcó de la Riestra.
En camino
La semana pasada, durante un seminario que se dictó para periodistas de ciencia y salud de todo el país sobre avances en terapias de última generación, regulación de medicamentos y comunicación en periodismo científico, la farmacéutica Bayer anunció que entre los principales proyectos en desarrollo están los que se enfocan en mejorar la calidad de vida de pacientes con Parkinson y en la cura como objetivo de máxima.
Por el momento, la patología es crónica pero los avances científicos podrían en algunos años modificar esa realidad.Los estudios más avanzados están aun en fase inicial por lo que "no se puede ni debe generar expectativas desmedidas pero sí alentar la esperanza de que en algún momento se vean cambios realmente signficativos", señaló Adib Jacob, presidente de la División Pharmaceuticals de Bayer para toda América Latina a La Capital.
"Vamos hacia una revolución en lo que refiere a terapias génicas y celulares en los próximos diez años o quizá menos", destacó."En terapia celular, que implica reparar o regenerar células dañadas, ya tenemos pacientes con Parkinson que recibieron trasplante de células productoras de dopamina. Los estudios recién comienzan, es cierto, pero apuntamos a seguir apostando. Esta terapia se basa en dosis de neuronas dopaminérgicas derivadas de células madre pluripotentes, llamadas DA01", agregó.
"En terapia génica estamos trabajando con virus adenoasociados que podrían detener e incluso revertir la enfermedad. Tenemos confianza en estos desarrollos porque cada año vamos un poco más adelante", dijo.