Tras rebotar en marzo, la industria manufacturera regresó a la senda negativa y cayó 2,8% mensual en abril. Así lo informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que además señaló que la contracción fue del 2,1% interanual. El acumulado de los primeros cuatro meses del año exhibió una baja de 2,4%.
Entre los sectores con peor desempeño sobresalieron productos textiles (-22,2%), prendas de vestir, cuero y calzado (-15,9%), maquinaria y equipo (-20,2%), industrias metálicas básicas (-11,2%) y vehículos automotores, carrocerías y autopartes (-10,7%).
También mostraron retrocesos productos de caucho y plástico (-5,1%), minerales no metálicos (-6,4%), muebles y otras manufacturas (-5,1%) y alimentos y bebidas (-2,4%).
La caída de la industria textil volvió a destacarse entre las más pronunciadas. El rubro registró una baja de 22,2% interanual, afectado principalmente por el desplome en la preparación de fibras textiles (-45,4%) y en tejidos y acabado de productos textiles (-35,4%).
En el caso de alimentos y bebidas, uno de los sectores de mayor peso dentro del índice, la producción descendió 2,4% respecto de abril de 2025.
Entre los segmentos con mayor incidencia negativa se destacaron carne vacuna (-12,9%), fiambres y embutidos (-9,8%) y galletitas, panadería y pastas (-6,3%).
No obstante, algunas actividades lograron exhibir mejoras. Las principales incidencias positivas provinieron de sustancias y productos químicos (16,7%), refinación de petróleo (5,6%), madera, papel, edición e impresión (4,1%) y productos de tabaco (6,5%).
Los perdedores
Con estos números, la industria vuelve a quedar entre los sectores más rezagados de la economía y profundiza una dinámica que ya lleva casi un año de debilidad, en un escenario en el que la menor demanda interna y la dispar recuperación entre sectores continúan condicionando el desempeño fabril.
Dos informes privados publicados esta semana anticipan que la economía argentina registró una caída en abril. El Índice General de Actividad (IGA) de Orlando J. Ferreres & Asociados (OJF) mostró una contracción de 0,7% mensual, mientras que el Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae) de Equilibra proyectó una baja de 1,5% en la misma medición. Según el IGA-OJF, el nivel general de actividad registró una variación interanual de 0% anual en abril, acumulando para el primer cuatrimestre una baja de 0,3%.
El informe describe una economía que avanza “a dos velocidades”. Por un lado, sectores vinculados a los recursos naturales y las finanzas muestran expansión. Por el otro, la industria y el comercio acumulan meses de retroceso sin señales claras de cambio.
Un serrucho
Según el Mirador de la Actualidad, el Trabajo y la Economía (Mate), aunque la medición de la actividad económica de marzo fue presentada por el gobierno como muestra del éxito de su política económica, el indicador es un serrucho, con meses de caída y de alza, y el “crecimiento” no se observa en ninguna variable real.
En su último informe de coyuntura, el grupo de estudios indicó que el consumo en supermercados sigue 10 puntos por debajo de los registros de 2023, mientras que la pérdida de empleos alcanza prácticamente a todas las actividades económicas. La destrucción de puestos de trabajo “se concentra cada vez más en el sector privado que ya expulsó a 206.000 trabajadores registrados: la industria y la construcción son los sector que más puestos de trabajo destruyeron”.
En ese marco, la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) volvió a presentar el proyecto de ley de emergencia para las pymes, una iniciativa que plantea distintas medidas de alivio para el sector y que en su primera versión estuvo a punto de ser tratada en el recinto de la Cámara de Diputados el año pasado. Luego, tras la victoria electoral del oficialismo en las legislativas de octubre, fue congelado hasta perder estado parlamentario.
“Entendemos que las condiciones para tratarlo se van a dar porque todos los que caminan la calle ven las persianas cerradas y los locales vacíos, las pymes no paran de despedir, de endeudarse o de cerrar”, dijo Julián Moreno, presidente de la entidad.
Se hundió la construcción
Por otra parte, el Índice Sintético de la Actividad de la Construcción (Isac) cayó 4% desestacionalizado en abril y anotó su mayor retroceso mensual desde marzo de 2025, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). AEn la comparación interanual, la caída fue del 2,8%.
El dato de abril llega luego de que marzo mostrara una leve suba y refleja la volatilidad que atraviesa la actividad. Si bien el acumulado del primer cuatrimestre todavía exhibe una mejora del 2,1% frente al mismo período de 2025, la dinámica mensual evidencia que la recuperación permanece lejos de consolidarse.
“El deterioro de la demanda doméstica se explica, en gran medida, por el deterioro del crédito. ”, destacó Santiago Casas, economista jefe de EcoAnalytics.
Además, dijo, “persiste un problema de previsibilidad ya que muchas decisiones de inversión continúan postergadas por la incertidumbre respecto del marco político y macroeconómico futuro”.
“La discrecionalidad que caracterizó a la política monetaria en los últimos trimestres y la creciente atención que los agentes económicos comienzan a prestar al escenario político de 2027 dificultan la formación de expectativas de largo plazo”, añadió el economista.
La radiografía de los insumos utilizados por el sector muestra un escenario heterogéneo. Entre los materiales con mayores caídas interanuales sobresalen los mosaicos graníticos y calcáreos (-18,9%), el yeso (-17,5%), las cales (-16,4%), el asfalto (-15,5%) y el cemento portland (-12,7%). También retrocedieron el hormigón elaborado (-10,2%) y los ladrillos huecos (-6,3%),