La ciudad

Ni estudiar ni trabajar: una situación que afecta a más de 18 mil jóvenes

Un informe del Observatorio de los Derechos de la Niñez y Adolescencia, en conjunto con Unicef, apunta a los jóvenes entre 16 y 25 años en los barrios más vulnerables de Rosario, Santa Fe y V.G. Gálvez.

Domingo 22 de Noviembre de 2015

Sólo en Rosario, Santa Fe y Villa Gobernador Gálvez hay más de 18 mil jóvenes que no estudian ni trabajan. Se trata de adolescentes de entre 16 y 25 años que viven en los barrios priorizados de la primera etapa del Plan Abre que en 2014 puso en marcha la provincia, una situación que claramente afecta más a las mujeres, ya que representan un 60 por ciento de la población de estas tres localidades que se encuentran tanto fuera de la escuela como del mercado laboral.

Esta situación de vulnerabilidad no es más que una muestra de que "la población que más sufre la indigencia y la pobreza son las niñas, los niños y los adolescentes", una afirmación que sin dejar lugar a dudas deja planteada el informe 2015 que realizó el Observatorio de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia.

Elaborada conjuntamente con Unicef y presentada hace 15 días, la evaluación reúne no sólo información estadística, de políticas públicas y de la inversión del Estado en la protección de este sector de la población, sino además las voces de algunos de los más de 931 mil chicos y chicas de diferentes edades que viven en la provincia, y de los equipos que trabajan con ellos en diferentes niveles del Estado.

El informe destaca que el 90 por ciento de esta población vive en zona urbanas, pero sobre todo que se trata del sector que "más sufre la indigencia y la pobreza, sobre todo en la primera infancia". Para dar cuenta de esa situación, uno de los elementos tomados para el análisis es el diagnóstico elaborado por el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia y la Universidad Católica Argentina para la puesta en marcha en 2014 del Plan Abre, que incluyó sectores de Rosario, Santa Fe y Villa Gobernador Gálvez, sin lugar a dudas los tres principales bolsones de pobreza de la provincia, que en el caso de la ciudad incluyó barrios como Polledo, La Cerámica, Nuevo Alberdi, Industrial, Stella Maris, el asentamiento La Bombacha y Emaús, Empalme y Ludueña, Santa Lucía, La Palmera y el Eucaliptal, las villas Banana y Pororó, La Lagunita, Itatí, Las Flores, Tío Rolo, Flammarión, Molino Blanco y Tablada, entre otros.

En esas zonas se concentra un alto porcentaje de la población infantil y juvenil. En los barrios incluidos dentro del programa, los jóvenes de hasta 29 años representan en las tres localidades más del 54 por ciento de la población, y en todos los casos los chicos de hasta 17 también superan el 30 por ciento.

Mujeres jóvenes. Si bien en su conjunto se trata de la población más vulnerada, las mujeres jóvenes de entre 18 y 25 años aparecen en condiciones de exclusión, ya que el 60 por ciento no estudia ni trabaja, es decir que no se encuentra contenida ni por instituciones educativas ni dentro del mercado laboral.

La diferencia de esta situación en las tres ciudades con los varones es notoria, ya que en la misma franja etaria, la proporción de jóvenes en esas condiciones es del 24,7 por ciento.

En total, en las tres localidades, suman 18.288 los jóvenes de entre 16 y 25 años que no estudian ni trabajan. En números absolutos, Rosario encabeza la lista con más de 12.500 adolescentes en estas condiciones, lo que representa el 4,8 por ciento de la población total de los barrios incluidos en el programa; en tanto, en la capital provincial son 4.169 (un 5,1 por ciento de la población de los barrios del Plan Abre); y en Villa Gobernador Gálvez son 1.615, en términos porcentuales, un 6 por ciento de los vecinos.

El el caso de las mujeres, la maternidad temprana es otro de los elementos que se pone en juego. En ese punto, de acuerdo a los datos oficiales del Ministerio de Salud de la provincia de 2012, la tasa de embarazo para las mujeres de entre 15 y 20 años se mantuvo en 66 casos cada mil mujeres, mientras que para las chicas de entre 10 y 14 años, ese indicador desciende a 2,8 cada mil.

Más allá de que los números no han crecido en los últimos años, el mismo informe indica que "el embarazo en este grupo de mujeres está asociado a la presencia de barreras que dificultan el acceso a determinados bienes y servicios", y justamente enumera "educación formal, trabajo y acceso a la salud, y situaciones de abuso especialmente entre las menores de 14 años".

En el caso de los varones, otro dato que se destaca es que representan el 95 por ciento de los jóvenes que el año pasado transitaron por el Sistema Penal Juvenil de la provincia (ver página 16).

Intervenciones. A las estadísticas que dan cuenta de las condiciones de vida de la población de niñas, niños y adolescentes, el informe también incluye las intervenciones que a través del Area de Atención Integral la Defensoría llevó adelante tanto en su delegación de Rosario como de Santa Fe.

En la capital provincial, fueron a lo largo de 2014, 395 los casos atendidos, de los cuales más del 50 por ciento correspondieron a la vulneración del derecho a la convivencia familiar y comunitaria, seguido en un 14 por ciento del derecho a la integridad.

En Rosario, en tanto, las intervenciones se incrementaron a 557, donde también el derecho a la convivencia familiar y comunitaria apareció como el más vulnerado en un 35 por ciento de los casos, pero aquí, casi en el mismo nivel, con un 31 por ciento del derecho a la integridad.

La violencia en un 37,7 por ciento de los casos y la situación familiar, en un 23 por ciento, aparecen como los principales temas planteados en las intervenciones de la Defensoría. En los casos puntuales de violencia, se trató mayoritariamente de violencia familiar (76 casos), maltrato (74) y abuso sexual (58). En 25 intervenciones, en cambio, se trató de violencia institucional.

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