Esta Navidad fue mucho mejor que la del año pasado, al menos para los comerciantes que registraron un 30 por ciento más de ventas respecto al 2020. A su vez, no se lamentaron grandes desmanes, aunque sí la Municipalidad tuvo que clausurar fiestas clandestinas.
A pesar del temible calor, los rosarinos salieron igual a hacer compras de Navidad, tal vez porque este año sí era factible reunirse y por eso había que comprar un regalito para cada uno. Los comerciantes de la peatonal Córdoba notaron un importante repunte en las ventas.
El titular de la Asociación Amigos de la Peatonal Córdoba Nelson Graells, confirmó que este mes “las ventas mejoraron mucho” y recalcó que en comparación con el año pasado, “el promedio es entre un 20 y un 30 por ciento más”. Lo mismo indicó Miguel Rucco, referente de los comerciantes de calle San Luis: "El balance general es muy positivo, inclusive muy por encima del 2020, y hasta superando a 2019".
Por otra parte, tanto calle San Luis como la peatonal mostraron un movimiento que se asemejaba bastante a los días festivos de 2019, cuando el Covid no había desembarcado en Argentina.
En cuanto a los centros comerciales barriales, también registraron un importante movimiento que reconfortó a los comerciantes golpeados por los cierres de la pandemia.
Los shoppings también contabilizaron una gran cantidad de gente recorriendo los amplios pasillos que durante el confinamiento estuvieron vacíos.
“Bajo control”
La secretaría de Control y Convivencia de la Municipalidad indicó anoche que la Navidad estuvo “bajo control” y “sin desmadres”.
Según los operativos, que se realizaron en varios puntos de la ciudad, de los 158 controles de alcoholemia que se realizaron, solo se detectaron cinco positivos, lo que implica un 3,16 por ciento del total.
Además, hubo una remisión por narcolemia de un conductor que se negó a realizarse el test. La graduación máxima de alcohol que se encontró fue de 1,24 gramos por litro. Cabe recordar que en Rosario rige la ordenanza Alcohol Cero.
Otro de los operativos realizados tuvo que ver con las fiestas clandestinas. Se inspeccionaron las tres convocatorias masivas que hubo el viernes a la noche: un boliche habilitado en el Parque España y dos fiestas multitudinarias, una en el Hipódromo (para 1.500 personas) y la otra en el club Unión Americana de Fisherton.
En las dos primeras se verificó con éxito el cumplimiento del control del Pase Sanitario y también el cumplimiento de la capacidad otorgada. En cambio, la fiesta de Unión Americana fue clausurada y desalojada por agentes municipales y personal policial porque se excedieron en la cantidad de personas ingresadas. Contaban con habilitación para 940 individuos, pero había más de 1.100.
A propósito de las fiestas callejeras, se realizó un gran despliegue entre Municipio y provincia en el espacio público. Desde temprano inspectores y policías se dispusieron en algunos puntos donde se presumía que iba a haber convocatorias masivas como el Parque de las Colectividades, Parque Field y varias plazas de la ciudad. En estos lugares se trabajó para lograr un control del volumen de la música, de manera que se pudieran realizar los festejos y a la vez posibilitar el descanso de los vecinos.
Además, los agentes de Control monitorizaron el espacio público en La Florida para evitar picadas y llevar adelante uno de los varios puntos de control de alcoholemia.
La secretaria de Control y Convivencia, Carolina Labayrú destacó: “el balance fue positivo, con mucha colaboración por parte de los ciudadanos”.
Por su parte, la Secretaría de Salud Municipal informó que Rosario no registró fallecidos relacionados a los festejos de Nochebuena y Navidad.
Además, indicaron que hubo 5 ingresos por pirotecnia (3 niños y 2 jóvenes) y 21 atenciones de casos de accidentes en la vía pública.
Gastronómicos esperan gran concurrencia para fin de año
Navidad no suele ser una fiesta elegida para reunirse en restaurantes o bares, ya que no son muchos los lugares que abren sus puertas para esta celebración. Sin embargo sí es una opción preferida para fin de año.
El presidente la Cámara de Gastronómicos y Hoteleros de Rosario (Aeghar), Carlos Mellano, confirmó que las reservas para celebrar Año Nuevo hasta ayer estaban al 50 por ciento.
“Generalmente para las fiestas, una semana antes suele estar bastante reservado, pero hay que ver si se completa por las cuestiones sanitarias que como todos vemos, los contagios están creciendo”, acotó Mellano y destacó la ventaja de los gastronómicos que tienen espacios al aire libre.
A su vez, contó que para este fin de año muchos locales gastronómicos incorporaron la opción de delivery, y están ofreciendo menús propios especialmente diseñados para la celebración de Fin de Año y que los clientes puedan pasar a retirar y disfrutar de la fiesta en su propia casa.