"El lenguaje es amable pero riguroso, entrelaza lo narrativo y lo visual", dicen sus autoras. Señalan que se trata de una historia que "puede ser leída en las aulas, pero también en un grupo feminista o en un sindicato, en cualquier espacio de formación" que se proponga nuevas interpretaciones, abrir preguntas y echar luz sobre temas pocos explorados en la historia de las mujeres pensadas más allá de los nombres propios, sino centrada en las experiencias colectivas. Esta "Nueva Historia de las Mujeres en la Argentina", aclaran sus autoras Valeria Pita y Débora D'Antonio, "no es una compilación", está protagonizada por mujeres esclavizadas, trabajadoras, amas de casa, campesinas, obreras, maestras, políticas, migrantes, niñas, jóvenes y ancianas. Y se enfoca en los significados que ellas le atribuyeron a la política, el trabajo, la libertad y el sexo.
Es una forma de volver sobre "los sueños de emancipación que esas mujeres", desde el siglo XIX hasta la historia contemporánea, como señaló a La Capital la historiadora del Conicet Valeria Pita.
La obra, que nació con el inicio de la pandemia y en los primeros tres tomos -que ya fueron editados por Prometeo- contó con la participación de más de 60 investigadores del Conicet de todo el país, incluso de Santa Fe y Rosario, se presentará este miércoles, a las 17, en la Sala Hugo Diz del Centro Cultural Roberto Fontanarrosa (San Martín 1080) en el marco de la 25ª Feria del Libro de Rosario.
D'Antonio, especializada en el siglo XX, y Pita, que trabaja fundamentalmente el siglo XIX, hilvanaron a lo largo de los tres tomos trabajos que se propusieron no sólo hacer lugar a las experiencias colectivas de las mujeres, sino además hacerlo desde una perspectiva que "dejara de lado la mirada sólo urbana, el centralismo de Buenos Aires y pudiera arrojar luz sobre las historias y las regiones que habitualmente no están en la primera plana de las investigaciones", dejó en claro Pita.
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Tanto así que en los primeros capítulos del primer tomo habla de las mujeres y las guerras civiles en Tucumán entre el 1800 y 1852, y sigue con las experiencias cotidianas en "Espacios y cultura material" en la Córdoba del siglo XIX. Y el segundo tomo, incluso, se inicia de la mano del trabajo de la investigadora rosarina Paula Caldo, que vuelca en la obra el capítulo "Recetas que se transforman en libros. Apuntadoras, escritoras y cocineras", que abarca desde 1865 a 1914, y continúa con las antifascistas santafesinas de 1930 y 1940.
Las experiencias colectivas
Así como su misma génesis es un trabajo colaborativo entre investigadores del todo el país que llevan más de tres años en un diálogo sostenido, Pita señala que la centralidad del trabajo también está puesto en "rescatar las experiencias colectivas de mujeres que son parte de las tramas históricas y que han llegado hasta acá sin un nombre propio".
Se trata así de echar luz sobre cuáles fueron "los sueños de emancipación de esas mujeres que fueron parte de estas experiencias, pero diferentes de quienes pudieron dejarlos de su puño y letra en un registro escrito, como fueron las mujeres educadas, las escritoras y las mujeres de la elite", agrega Pita y señala el desafío como historiadoras de "rescatar los vericuetos de las obras de estas mujeres".
"Son las que fueron esclavizadas, las trabajadoras no calificadas, las que llevaban adelante la sobrevivencia de sus familias endeudándose, las militantes políticas que activaban en sus agrupaciones repartiendo volantes o cocinando para sus compañeros y también las que tomaron las armas, las que duelaron a Eva Perón en los altares de los pueblos -continúa la historiadora-. Todas experiencias que muestran otras maneras de pensar el pasado y que busca pensar el complejo sujeto histórico que son las mujeres en sus diferentes capas: la clase, las formas históricas de sexuación y de racialización. Mujeres que no es que no hayan estado en el pasado, sino que no se han hecho hasta ahora las preguntas específicas sobre ellas, porque tienen un nombre y colectivamente dan una nueva interpretación a la historia".
Todo eso se entrelaza en diferentes lenguajes, donde lo escrito y lo visual ayudan a distinguir los contextos y los escenarios "sin perder profundidad histórica", indican las autoras. Así, objetos de la vida cotidiana, fotografías, panfletos, tapas de discos, poemas son transformados en evidencias que colaboran en conmensurar distancias y extrañezas entre el pasado y el presente.
La historia contemporánea
Sin embargo, no se trata de una obra terminada. No sólo por la convicción de las autoras de que "no hay nada más abierto que el pasado y que hacer historia es un intento de esculpir el tiempo con nuevas preguntas”, sino además porque aún un cuarto tomo se editará en los próximos meses.
Estas cuatro décadas de democracia son parte del cuarto libro que se trabajó con la misma lógica y criterios que los anteriores, pero que aborda la historia reciente y contemporánea, y donde muchas mujeres y diversidades se encontrarán en primera persona dando batalla en la calle por sus propios derechos.
"El inicio está marcado por las feministas que construyeron esa primera experiencia con el retorno de la democracia", señala la historiadora y agrega que este tomo recorre desde esas primeras batallas que dieron por la patria potestad de sus hijos y el divorcio, así como también avanza sobre "las lesbianas, sus fiestas y sus formas de sociabilidad, las piqueteras que también emergieron en las protestas en el sur del país cuando el piquete era una novedad".
Las nuevas formas del encuentro amoroso de mujeres, lesbianas y travestis, las peleas de las mujeres de los pueblos originarios, el femicidio de María Soledad Morales en Catamarca como "un hecho que marca nuevos modos de pensar la Justica y de articular la lucha por la Justicia", agrega; la conquistas de los derechos: el matrimonio igualitario, la ley de identidad de género y el aborto legal y gratuito.