La Ciudad

Llora La Cebra a Lunares: murió el dibujante Manuel Aranda

El humorista falleció esta mañana en Rosario, ciudad en la que había nacido en 1944. Fue uno de los fundadores la revista "Risario"

Sábado 10 de Abril de 2021

Con gran tristeza de sus admiradores, sus compañeros de trabajo y hasta de los personajes que supo crear, se despidió hoy de la vida a los 77 años Manuel Aranda, uno de los dibujantes, humorista y diseñador más queridos y de mayor trascendencia en el mundo de las artes gráficas. Gran estupor causó la noticia en las redes sociales donde sus amigos y colegas expresaron el dolor por su partida.

Manuel Aranda había nacido en Rosario el 2 de diciembre de 1944, en Corrientes y avenida Pellegrini, y si bien había decidido que su lugar en el mundo era sobre un papel y con un lápiz en la mano por influencia de un tío, era autodidacta. Comenzó dibujar a los 15 años y sus primeras publicaciones humorísticas fueron en la revista “Tía Vicenta” en 1964 que dirigía Landrú. Luego dibujó para la revista cordobesa "Hortensia".

Desde entonces, Manuel, como lo llamaban sus amigos y conocidos, hizo colaboraciones en los diarios La Capital y Rosario, y otras publicaciones argentinas, españolas y de otros países.

manuel02.jpg
Su humor fino, relajado y a veces naif fue una marca registrada de su creatividad e inteligencia.

Su humor fino, relajado y a veces naif fue una marca registrada de su creatividad e inteligencia.

A dibujar risas

Creó y dirigió en 1973 la revista rosarina de humor "La Cebra a Lunares" que con 13 números duró dos años. Luego entre 1980 y 1987 también dirigió y fue parte integrante del mítico equipo de trabajo de la revista Risario.

Su inventiva, creatividad y sensibilidad se puso en juego en la historieta “Robinson Sosa” que publicó junto a El Tomi y en la tira “Cachilo” que el dibujante y guionista publicó en la contratapa del Diario La Capital.

manuelcachilo04.jpg
Entre otras intervenciones artísticas, Aranda publicó la tira

Entre otras intervenciones artísticas, Aranda publicó la tira "Cachilo" en el Diario La Capital.

Sus trabajos no se remitieron solamente al humor gráfico ya que Aranda se desempeñó también como diseñador gráfico en agencias de publicidad locales y de otras ciudades argentinas.

Palabras rebeldes

Reporteado por el periodista Marcelo Menichetti en la revista Vasto Mundo de septiembre-octubre de 1987, Aranda dejó entrever parte de su personalidad e ideología: " Yo creo que el concepto dominante en esta actividad es la autocensura (...). Creo que se trabaja desde el fondo de la historia, desde la educación primaria, con textos ridículos que siguen ofreciendo un discurso permanente donde está todo falseado. A partir de eso uno aprende que tiene que andarse con mucho cuidado".

manuelaranda01 (1).jpg
Manuel Aranda retratado por la revista Vasto Mundo a fines del año 1987.

Manuel Aranda retratado por la revista Vasto Mundo a fines del año 1987.

En esa entrevista, Aranda definió qué sentía por Rosario: "La ciudad es un gran amontonamiento afectivo. Acá están todos mis amigos, las plazas, las esquinas (...) Acá está todo".

Sobre su trabajo, Aranda contó: "Soy observador, me gusta andar por ahí, ver", para dar cuenta de su apetencia por el trabajo intelectual y por la calle como inspiración: "Me gusta la gente con pavimento además de biblioteca".

En diciembre de 2010, el Concejo Municipal nombró a Manuel Aranda "artista distinguido" de Rosario en una emotiva ceremonia en el que recibieron también el galardón Beas y Osvaldo Laino.

manuel03.jpg
Manuel fue declarado artista distinguido de Rosario en diciembre de 2010 por el Concejo Municipal.

Manuel fue declarado artista distinguido de Rosario en diciembre de 2010 por el Concejo Municipal.

En los últimos años y casi como un mandato de una larga vida, Aranda se había dedicado a cantar tangos y lo hacía en bares de la ciudad.

Lo despidieron muchos humoristas, diseñadores y dibujantes de la ciudad, entre ellos El Tomi, con quien además había trabajado en asociación muchos años.

https://graph.facebook.com/v8.0/oembed_post?url=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Fphoto%3Ffbid%3D10222146793276951&set=a.1139969937569&access_token=EAAGZAH4sEtVABAN0H515HU0ZAsmL7vpxadREgWiQa7OaMU6Yn4l4p1ZCI1ArlPo6sHo1RB3kJ4JvMiZBsaYkSiRSxcDA5ZACzceMT465tTNcvoQkeUvKo6MY39C57X44c4CzyduGOCLSIPnUHukkfrV5Vy5u0KjyjNSDWZCeAlCaCRpOZASfWeS

LA FOTO VIVA / CHAU, MANUELNo quiero hablar de la muerte ni quiero hablar de la vida, quiero acostarme a dormir y...

Publicado por Tomás Müller en Sábado, 10 de abril de 2021

En la editorial del primer número de "La Cebra a Lunares", Aranda, como su director, señalaba: “Así andamos: amargos, desubicados, sin sentirnos provincianos a pesar de no ser capitalinos, carentes de un ilustre y despótico conquistador que se haya hecho cargo de la paternidad. Si tuviéramos que clasificarnos dentro de la escala zoológica, seríamos algo así como una cebra a lunares”.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario