Parte del arco opositor en el Concejo fracasó este jueves en su intento de plasmar una sesión extraordinaria para tratar la reconversión de la costa norte y el parque acuático. La medida era impulsada por el líder de Ciudad Futura, Juan Monteverde, quien necesitaba sumar 15 votos para sesionar pero apenas logró una decena.
No obstante, y a pesar de que reglamentariamente no se pudo sesionar, Ciudad Futura y sus aliados de las distintas vertientes del peronismo y de lo que alguna vez fue parte del socialismo se sentaron en sus bancas e hicieron una especie de catarsis. En las gradas, en tanto, los discursos fueron seguidos por militantes políticos de este arco opositor y sectores ecologistas.
En las pancartas se aglutinaron distintos reclamos: algunos pedían rambla libre, otros criticaban el "extraccionismo" y hasta hubo pancartas contra la profundidad de la hidrovía.
En el centro de la escena quedaron los diez concejales que la semana pasada habían impulsado una amplia movida en redes sociales destacando que hoy se realizaría una sesión extraordinaria para tratar la reconversión de la costa norte y el parque acuático. Según se aclaró desde el oficialismo, ambos temas no pasaron por el Concejo porque no modifican ningún parámetro urbano que amerite una excepción.
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Celina Mutti Lovera / La Capital
Técnicamente, la sesión extraordinaria que impulsó el líder de Ciudad Futura no se podía realizar por una cuestión obvia: está en pleno funcionamiento el período ordinario de sesiones ordinarias. Lo que sí podían hacer era intentar plasmar una sesión "autoconvocada" o "excepcional". Pero para lograrlo necesitan 15 votos que nunca se lograron sumar.
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Así las cosas, y tal cual anticipó La Capital, lo que se plasmó hoy en el Concejo fue un show mediático sin sustento parlamentario.
Más allá de esto, el oficialismo continúa con charlas con entidades vecinales y ecologistas para explicar detalles del proyecto de reconversión de la costa norte.
De esta manera, el plan de transformación de la zona de La Florida continuará avanzando y desde el Ejecutivo aseguran que esta era la última instancia política que tenía la oposición para intentar bloquear la iniciativa.
En crecimiento
La discusión venía creciendo en las últimas semanas a partir de cuestionamientos de sectores opositores y organizaciones que rechazan la construcción del parque acuático y advierten sobre una posible privatización de la costa. Sin embargo, desde el municipio sostienen exactamente lo contrario: que la intervención permitirá recuperar espacio público, ampliar sectores de playa y abrir aún más la relación de la ciudad con el río Paraná.
De hecho, la semana pasada ya comenzó la demolición del histórico bar Mordisco, primera etapa visible de la intervención urbana sobre la costa norte. Según los datos difundidos por el municipio, la remoción de la estructura permitirá liberar unos 2.450 metros cuadrados de nueva playa pública y ampliar la visual abierta hacia el río.
El proyecto integral abarca unos 1.500 metros lineales de costa, entre avenida Puccio y la bajada Escauriza, e incluye nuevos espacios recreativos, mejoras de accesibilidad, sectores gastronómicos y el futuro parque acuático.
En el Palacio Vasallo la lectura política era clara: el oficialismo ni siquiera necesitó ganar una votación para sostener el proyecto. Le alcanzó con que la oposición no lograra construir el mínimo consenso político para habilitar la sesión excepcional.
La caída de la sesión deja ahora al proyecto en condiciones de continuar su marcha administrativa y política mientras las obras preliminares ya empezaron sobre la costa rosarina.