La conmovedora historia de Julio, el bebé que nació con síndrome de Down en abril de 2012 y su madre decidió darlo en adopción, tuvo hace pocos días en la Justicia una resolución respecto a su derecho de contar con una familia. Es que finalmente decidió otorgar la adopción plena del pequeño a una pareja que inició los trámites casi inmediatamente después de que llegó al mundo. En ese momento, se generó una gran movida solidaria con más de 15 familias postuladas para adoptarlo.
Julio Ian nació el lunes 21 de abril de 2012. Desconociendo su patología, la madre biológica ya había tomado la decisión de darlo en adopción antes de parir porque era soltera y no podía hacer frente a su cuidado y al de otro pequeño hijo de siete años.
Operación. La mujer fue asistida en la Maternidad Martín, desde donde rápidamente se dio intervención a las autoridades municipales y provinciales. De acuerdo a las leyes vigentes, se ordenaron las correspondientes medidas de protección para resguardar los derechos del niño y garantizar sus cuidados, ya que además debió ser intervenido quirúrgicamente por una obstrucción intestinal.
La situación sensibilizó a distintos actores y a gran parte de la sociedad rosarina. Incluso tomaron un rol preponderante los miembros de la Asociación de Padres Ayudando a Padres con Niños con Síndrome de Down (Apad), que se turnaron durante varios días para cuidar a Julio.
Con la intervención del juzgado de Familia Nº 4, cuya jueza de trámite fue Alicia Galetto, en mayo de 2012 se ordenó entregar en guarda provisoria al niño a un matrimonio joven, que cumplió con los requisitos y fue aportado por el Registro Unico de Adoptantes (Ruaga), con quien convive desde que se le dio el alta.
La madre biológica ratificó en sede judicial su intención de entregar en adopción a Julio y así el joven matrimonio (sin hijos) realizó los trámite de forma rápida y se le dio curso al expediente. Hace pocos días, Galetto determinó hacer lugar a la demanda y finalmente firmó la sentencia de adopción definitiva.
"Queda acreditado que Julio Ian G., cuya adopción se pretende, es menor de edad, habiendo nacido el día 21 de abril de 2012. Que los solicitantes ejercitan la guarda del niño desde el 8 de mayo de 2012, fecha en que se les otorgó por guarda provisoria", dice la resolución.
Más tarde, el 21 de noviembre de 2102, se dio otro paso cuando el Tribunal le confirió la guarda con fines de adopción. Ahora, y tras una serie de evaluaciones y seguimientos, la magistrada resolvió ordenar la adopción plena del niño.
Conformidad. "Resultan positivas las comprobaciones de la trabajadora social con motivo del informe ambiental y testimonios de personas allegadas a la familia, quienes formulan conceptos favorables hacia los adoptantes, especialmente en orden al trato que le dispensan al niño", refiere Galetto. Además de la "excelente" impresión que le causaron con motivo de una entrevista en el juzgado.
También destaca principalmente que la nueva familia de Julio se comprometió a contarle, cuando sea oportuno, su verdad histórica. "Surge indudable la conveniencia al interés superior del niño, debiendo darse a la adopción el alcance de plena, con la que se tutela efectivamente el derecho de Julio a crecer y desarrollar una vida en el seno de una familia", destaca la jueza.
En el seguimiento y el abordaje integral del caso intervinieron el centro de salud Juana Azurduy, la Subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Familia santafesina, y la de Inclusión para Personas con Discapacidad, aparte de la Defensoría de Niños, Niñas y Adolescentes de la provincia. Por otro lado, la cuestión fue monitoreada por la Dirección de Discapacidad de la Municipalidad de Rosario.