La cocina centralizada volverá a dar de comer a las escuelas antes de fin de año. El Ministerio
de Educación de la provincia y la Federación de Cooperadoras Escolares firmaron un convenio para
conformar lo que llamaron "un proyecto educativo integral". No sólo prepararán las raciones de
comida para los establecimientos escolares de Rosario, sino que además el espacio de Felipe Moré al
900 funcionará como un lugar de aprendizaje de oficios.
Según pudo conocer
LaCapital.com.ar, de una fuente irrefutable, el Ministerio de Educación provincial
y Cooperadores se pusieron de acuerdo para ir progresivamente poniendo en marcha lo que en su
momento fue la cocina centralizada de Rosario. Eso implica que en un principio sólo preparan las
raciones para un número determinado de escuelas, se habla de unas 30 inciales.
Pero además, el espacio físico de la Federación de Cooperadoras funcionará como un lugar de
aprendizajes de oficios. Es que las maquinarias como el mismo edificio se prestan para tal
proyecto. De esta iniciativa también participa ATE, cuyos afiliados serán los que serán capacitados
para trabajar en este emprendimiento.
De acuerdo con lo convenido, la Federación de Cooperadoras le cedió el edificio-con máquinas
incluidas- para que se concrete esta iniciativa. El compromiso asumido por el ministerio provincial
es ponerlo en marcha. Para que esto se concrete y se acondicione el lugar para su buen
funcionamiento, prontamente se llamará a licitación.
Anticipo de La Capital
El anticipo de este convenio lo dio en forma exclusiva
La Capital en su edición del 17 de abril pasado. Fue cuando difundió que
funcionarios provinciales y cooperadores venían en conversación para alcanzar lo que hoy se
concretó.
En aquella nota se recordaba que en la sede de la Federación de Cooperadoras Escolares, hornos
rotativos, cámaras frigoríficas, máquinas de cortar carne, ollas y decenas más de herramientas e
instalaciones suficientes como para preparar 60 mil raciones diarias de comida están sin utilizar.
Incluso, después de 14 años del cierre, hay máquinas que nunca se estrenaron.
El año pasado, los integrantes de la nueva conducción de este organismo habían "puesto a
disposición del Estado" el uso de estas instalaciones para beneficio de la comunidad. De
hecho, también en esa oportunidad dejaron sentado que "no había interés en los cooperadores de
gerenciar la cocina". En cambio, sí veían que se trataba de una oportunidad para descomprimir el
trabajo de los comedores en las escuelas que está a cargo de los docentes y posibilitarles así la
dedicación exclusiva a la tarea pedagógica.
Hacia el año pasado los cooperadores calculaban que poner en funcionamiento la cocina
centralizada demandaría "unos 500 mil pesos" al Estado provincial.