El presidente Alberto Fernández aseguró ayer que "hay que entender que existe una emergencia" e instó a "trabajar para que la economía no se caiga", al tiempo que aclaró que "las cuasimonedas están desterradas". Además, valoró el "esfuerzo" que se hace para mantener el "nivel de acatamiento de la cuarentena, que es muy alto", pero pidió no "relajarse" porque "el problema está muy lejos de terminar".
Fernández afirmó que "las cuasimonedas están desterradas", ya que "fueron una emergencia de la convertibilidad", y agregó que es necesario "ser muy cuidadoso con la emisión y actuar con seriedad". De ese modo, buscó disipar los rumores respecto de la inserción de una moneda paralela, en el marco de la crisis detonada por la pandemia de coronavirus.
"Lo que puede ser pan para hoy se puede convertir en hambre para mañana. Hay que entender que existe una emergencia y que debemos trabajar para que la economía no se caiga", subrayó el jefe del Estado.
Asimismo, Fernández dijo que "la cuarentena es lo que les ocurre a los osos que hibernan: se meten en una cueva y no salen en todo el invierno y, cuando salen, el mundo está tal cual lo dejaron antes de hibernar".
Siguiendo con esa reflexión, el primer mandatario asumió que "hay que tratar de que, cuando todo esto pase, el país esté de pie para poder seguir como el día anterior al arranque de la cuarentena".
Para eso, Fernández apostó a "agudizar el ingenio para que todo quede en pie, pero sin que la economía se mueva para que el virus no se propague", y consideró que "ese es el problema a afrontar".
Además, adelantó que la Nación analizará cada caso puntual para asistir a las provincias con dificultades financieras en el marco de la crisis económica. Y puntualizó: "Si Córdoba necesita ayuda para pagar sueldos, se la daremos".
"Tenemos un problema con las dificultades de pagos de salarios del sector público y también del privado. Hay muchas empresas que no están produciendo y, por lo tanto, no pueden abonarles a sus trabajadores", dijo el presidente, que admitió que "el único socorro es el del Estado nacional".
Sobre la asistencia a las provincias, Fernández reiteró que la Nación ayudará "a todos, empezando por los sectores más postergados y débiles".
"Hay un Estado presente, pero también tenemos que ser ingeniosos. Debemos dar pasos cortos y seguros", explicó.
Asimismo, el presidente destacó que se siente "muy acompañado por la dirigencia política" frente a la propuesta que su gobierno presentó a los acreedores extranjeros para renegociar la deuda.
Luego advirtió que, "cuando uno dice que pareciera que está yendo bien", por la batalla para reducir la propagación de la, no significa que la población "se relaje y sienta que el problema está terminado".
"El problema está muy lejos de terminarse", dejó en claro el primer mandatario, que pidió que "salgan a la calle aquellos que están habilitados para hacerlo" y que se mantenga adentro de sus casas el resto, "fundamentalmente los adultos mayores", teniendo en cuenta que "el 85 por ciento de los afectados son mayores de 65 años".
Acerca de los testeos que se realizan para detectar los casos de coronavirus, Fernández señaló que "la Argentina está en el promedio de tests que el mundo hace".
En ese sentido, precisó que "se hacen 35 veces más tests que al comienzo" de la pandemia, a lo que agregó que "la multiplicación de tests fue enorme".
Balance
A un mes del aislamiento social, el presidente opinó que el hecho de que crezca la cantidad de tests que se realizan, "y no tanto la cantidad de enfermos, tiene que ver con la cuarentena".
"Siento que la cuarentena ha servido para aquello que buscábamos inicialmente, que era aplanar la curva y que la gente se infecte de modo más lento para que la podamos atender, y se viene cumpliendo a la perfección", sentenció.