La ciudad

El microcentro suma un edificio con una terraza verde de 500 metros cuadrados

Tendrá seis pisos con oficinas y tres locales en la hoy deprimida esquina de Corrientes y San Lorenzo. El séptimo será una plaza aérea que estará abierta al público.

Domingo 20 de Diciembre de 2015

La deprimida esquina sudeste de Corrientes y San Lorenzo, recientemente demolida, comenzará a recuperar valor con la construcción de un edificio íntegramente dedicado a oficinas que en su séptima planta albergará una terraza verde de 500 metros cuadrados. La novedad es que esa "plaza aérea", con césped, árboles y plantas ornamentales, estará abierta al público, que podrá ingresar con una tarjeta válida para acceder sólo a ese nivel, donde habrá un bar.

Según uno de los autores del proyecto, el arquitecto Pablo Lami, del estudio Ploa, se trata de la primera terraza verde en el microcentro de Rosario, una novedad que el titular de Parques y Paseos, Nicolás Cordero, no sólo celebró, sino también instó a que se replique en otras construcciones.

Se trata de una sinergia público-privada para seguir posicionando a Rosario como una de las mejores ciudades de Latinoamérica en la relación metros cuadrados de espacio verde por habitante, que ya llega a 12,6, más de dos puntos por arriba de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Hasta septiembre pasado en esa esquina podían verse un bar clausurado de larga data, una librería de usados, un quiosco y un local de diseño de Zurschmitten. La recuperación del inmueble que los contenía era demasiado onerosa por su severo grado de deterioro edilicio.

En diagonal, vallada desde hace ya años, la ochava noroeste donde supo haber una estación de servicios Esso sumaba a una típica postal del área central deprimida.

Pero ese mismo mes comenzó una demolición que para muchos pasó desapercibida. Y desde hace poco más de una semana, el cerco detrás del cual actuó la picota se revistió de carteles que anuncian la construcción del futuro Foss II.

El proyecto. El edificio, que será desarrollado por la firma G70, albergará seis pisos de oficinas (a razón de nueve por nivel) adaptables a diferentes necesidades, más dos subsuelos para cocheras y una planta baja que alojará tres locales comerciales, de los cuales uno quedará destinado al rubro gastronómico.

Y coronando todo ese "módulo supercomercial" se construirá una terraza verde, concepto promovido por una ordenanza del Concejo Municipal hace ocho años y ya conocido en la ciudad, donde existen varios antecedentes.

Entre ellos, construcciones privadas como los techos del estudio proyecto Janus, especialista en soluciones constructivas sustentables, y de la empresa Plantas Altas; los segundos pisos de dos casonas en Iriondo y Cochabamba y Paraná al 700; el edificio Quinquela, de Tucumán y Belgrano, y el complejo Forum, en Puerto Norte.

También se echó mano a ese recurso en edificios corporativos e institucionales, como en los balcones de la compañía de seguros La Segunda y en la terraza de la Cámara Argentina de la Construcción o de vivienda.

A nivel estatal, el mismo concepto se utilizó sobre los techos de los baños públicos en los parques a la Bandera y Scalabrini Ortiz, y en un par de centros de convivencia barriales.

Bienvenida. "La verdad es que si esta idea se pudiera replicar en otras construcciones del microcentro aportaría muchísimo al medio ambiente", sostuvo el director de Parques y Paseos, al recordar que Rosario sigue mejorando el índice que en el 2012 ya la había posicionado, por entonces con 10,4 metros cuadrados de espacios verdes por habitante, como la que mostraba una mejor relación en el país (ver recuadro).

Hoy, recordó Cordero, ese indicador subió a 12,6 metros cuadrados per cápita, superando incluso los entre 9 y 11 que impulsa la OMS y que ubica a la ciudad entre los primeros puestos de América latina.

Según explicó Lami —autor del proyecto junto a su esposa, la también arquitecta Julia Do Nizza— el diseño de una terraza verde "con todas las características de plaza" apunta a sumar "un pulmón verde dentro del tejido urbano microcéntrico" y alienta el ingreso de público más allá del personal que trabaje en el mismo edificio.

Para todo público. "Un lugar de descanso" y "buen nivel de asolamiento", explicó, con mesas a cargo de un local gastronómico, lo que permitirá resolver el problema de a quién le corresponde mantener ese espacio.

A su vez, el edificio buscará contribuir a la declamada "revitalización del tejido central" como una "zona óptima para oficinas de escala media", sobre todo porque se ubicará sobre Corrientes, "una de las pocas calles que tiene el centro de Rosario con algún carácter de avenida" y que de hecho funciona como un eje fuerte norte-sur.

En ese sentido, la ambición es que tiente a otros desarrollos futuros para que el casco céntrico recupere valor y funcionalidad.

Un índice que viene en alza

En un informe de 2012, la prestigiosa Organización de las Naciones Unidas (ONU) Hábitat señaló que las urbes deberían contar con al menos entre 9 y 11 metros cuadrados de espacio verde per cápita. En Sudamérica el ranking lo encabezó la brasileña Curitiba (51,3 m2/habitante). Porto Alegre (13,62), San Pablo (11,58) y la uruguaya Montevideo (12,68) pasaron el examen, mientras que Rosario apareció entonces como la mejor del país, con 10,4. Ese índice hoy llega a 12,6.

Paseo comercial en el Bajo

El mismo estudio de arquitectura que proyectó el edificio Foss II, Ploa, ya se encuentra trabajando en el diseño de un “centro comercial”, tipo “paseo” en los viejos almacenes Rosental, un lugar realmente emblemático de Rosario donde hace ya muchos años supo funcionar el boliche Contrabando, es decir, en la bajada Sargento Cabral y Urquiza, frente a la ex Aduana. El proyecto hará especial hincapié en la posibilidad de que allí se instalen diferentes propuestas gastronómicas, algunas incluso de carácter temático.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS