La Casa Rosada dispuso ayer asueto para el personal de la administración pública nacional para
el viernes próximo como consecuencia de la pandemia de gripe A, al tiempo que invitó al sector
privado a implementar una medida similar. Tanto el gobierno provincial como la Municipalidad
aplicarán ese día un feriado sanitario, excepto las respectivas áreas de Salud, que continuarán
dedicadas al combate de la enfermedad. Teniendo en cuenta que mañana se conmemora el Día de la
Independencia, los tres niveles del Estado instaron a la población a no tomar la resolución como
minivacaciones y a respetar el distanciamiento social.
Serán cuatro días consecutivos con menor concentración de personas en las oficinas públicas
(incluso en las empresas del Estado), estrategia que fue aconsejada por algunos especialistas para
ayudar a reducir los efectos de la pandemia de gripe A.
Con las firmas del —saliente— jefe de Gabinete, Sergio Massa, y del ministro del
Interior, Florencio Randazzo, el decreto del asueto alude a las “eventuales derivaciones
laborales y públicas (de la pandemia)”.
A su vez, el Ministerio de Salud nacional recibió otra partida de tratamientos antivirales a
distribuir en las provincias. Santa Fe ya registra 22 muertes (ayer anunciaron cuatro nuevos
decesos, unos 72 en todo el país) y 16.669 casos sospechosos y 471 confirmados.
No obstante, la viceministra de Salud santafesina, Débora Ferrandini, reconoció (tras una
reunión con intendentes y jefes comunales) una desaceleración en el avance de la gripe A y destacó
que el aislamiento social, en especial el cierre de las escuelas, está dando resultado. Pero
descartó bajarles las persianas a los boliches.
Antes de que la administración de Cristina Kirchner oficializara el asueto, San Luis y Mendoza
(su gobierno anuló el desfile del 9 de Julio) habían anunciado medidas similares para sus empleados
públicos.
Incluso la Defensoría del Pueblo porteña había enviado un mail a sus trabajadores avisándoles
que el viernes fumigarán las oficinas, aunque el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires no adherirá
al asueto con la excusa de que viene aplicando la estrategia del “autoaislamiento”.
El ministro de Salud provincial, Miguel Cappiello, quien también se reunió con empresarios
hoteleros y gastronómicos para evaluar el impacto de la enfermedad en esos sectores, insistió en la
necesidad de “mantener el distanciamiento social”.
El secretario de Gobierno municipal, Horacio Ghirardi, afirmó a La Capital que “el asueto
puede aportar a la lucha contra la gripe A si a la par hay un fuerte accionar preventivo de los
ciudadanos”.
La intención de unir el feriado de mañana (inamovible como el del 25 de mayo) con el asueto del
viernes había sido deslizada el lunes pasado por el ministro de Salud nacional, Juan Manzur.
Luego de que el Senado decidiera no cerrar sus puertas, Manzur concurrirá hoy a una reunión sólo
con los jefes de bloque —buscan evitar una interpelación— para detallar el plan oficial
contra la influenza.