La embestida del candidato a presidente por La Libertad Avanza, quien propuso hacer desaparecer de un plumazo el sistema científico nacional que se sostiene en base al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) no sólo despertó críticas, sino que además viene movilizando en las últimas semanas a científicos y directores que pusieron sobre la mesa las líneas de trabajo que, en el caso de Centro Científico Tecnológico Rosario (CCT), se vienen desarrollando en los 13 institutos que lo integran a través del desarrollo de diferentes proyectos y transferencias de tecnologías. "Ningún científico puede pensarse solo y como un genio individual, sino que es parte de un sistema colectivo, integrado y articulado", afirmó a La Capital la titular del CCT Rosario, Sandra Fernández, en el marco de las charla que este jueves se llevó adelante en la sede Santa Fe del Conicet y que el próximo viernes 1º de septiembre se realizará en Rosario.
Los dos encuentros que comenzaron este jueves entre directores e investigadores de diversas áreas científicas para "movilizar, salir de nuestro medio y hacer más visible eso que hacemos no son solamente una defensa corporativa, sino una defensa social, ya que no se trata sólo del Conicet, sino del todo el sistema científico del que participan otras instituciones, como las universidades", señaló Fernández.
"Como científicos nos debemos a la sociedad, la transformamos con diferentes herramientas en todas las áreas del campo científico y estas transformaciones son la capitalización de años de trabajo e investigaciones que luego se traducen en productos o acciones que permiten operar sobre la realidad", dijo.
Si bien para responsable del CCT Rosario la pandemia de Covid-19 y el desarrollo de la ciencia local durante los tiempos de crisis sanitaria -tanto a través de la producción de barbijos como de la investigación para la producción de kits de detección y el desarrollo de vacunas- fue uno de los momentos "de mayor exposición y donde más se pudo ejemplificar el trabajo del sistema científico; la ciencia es parte de la vida cotidiana: desde las ciencias sociales hasta mejorar el flujo del transporte, y eso es lo que creemos que hay que comunicar, comunicar y seguir comunicando".
Nunca un punto de llegada
Sin dejar de contar esa visibilidad y legitimación que otorgó la pandemia, para Fernández "eso para nada significa que no tengamos que insistir, porque, como sucede con los derechos, nunca es un punto de llegada, sino un desarrollo donde puede haber retrocesos que son los que hay que evitar ratificando en forma sistemática en qué trabaja la ciencia y la tecnología, y en cómo se invierte desde el Estado en la formación de recursos humanos para que esto sea posible".
Para la directora, la formación de los recursos humanos "es clave" porque no se trata sólo de la inversión en equipamiento e infraestructura, sino que "la mayoría de los recursos humanos se forman en instituciones públicas desde hace décadas porque hay que decir que ningún científico puede pensarse solo y como un genio individual, sino que es parte de un sistema colectivo, integrado y articulado".
Y justamente no será el "mercado" el que responderá a esas necesidades. Aunque Fernández añadió que "existe transferencia tecnológica en función de las necesidades regionales vinculadas a lo productivo, en esta zona, sobre todo en relación a la metalmecánica y lo biotecnológico, la integración del sistema científico es con diferentes espacios y no solamente con el sector productivo, sino también con lo público, con asociaciones civiles y en investigaciones que pueden no ser rentables, pero que no significa que no sirvan y no hablo solo de ciencias sociales, sino también de enfermedades como el mal de Chagas".
Nada de eso para la directora del CCT Rosario puede pensarse en términos de "individuos sueltos" y agregó: "No podemos pensar en una sociedad con individuos, sino como colectivo que tiene que resolver dificultades en diversas circunstancias. Y nos vemos frente a esta apropiación de términos tan importantes como la libertad para justificar cualquier cosa e imponerse sobre el otro en contextos que involucran a lo social y lo colectivo de modo totalmente descarado".
El CCT Rosario
El Centro Científico Rosario está conformado por 13 institutos que cubren todas las áreas del conocimiento: las ciencias sociales y humanas, las bioquímicas y de la salud, y las físicas y químicas.
Allí, se desempeñan más de mil personas que no sólo trabajan en estos institutos, sino además en los grupos de investigación que funcionan en diferentes facultades, ya que se trata de institutos llamados de doble dependencia, es decir que pertenecen tanto al Conicet como al Universidad Nacional de Rosario (UNR).
El CCT, además, desarrolla ciencia para el sector productivo y, a partir de investigaciones llevadas adelante en ese ámbito, surgieron dos empresas de base tecnológica y 12 patentes. Recientemente, se puso en marcha una Aceleradora de Proyectos Biotecnológicos, una experiencia única a nivel nacional que busca resolver problemas tecnológicos a partir de ideas nacidas en el ámbito académico y, por otra parte, el centro ofrece más de 150 Servicios Tecnológicos de Alto Nivel que pone a disposición de empresas e instituciones.
Al diálogo que mantiene con el sector tecnológico y productivo, se suma además la relación con otros sectores de la comunidad, fundamentalmente con las escuelas en la búsqueda de interacción entre investigadores, estudiantes y docentes. Se produce material de divulgación científica y sólo en Santa Fe más de 30 mil chicos pasaron en las últimas semanas por "Explorá ciencia", la muestra itinerante organizada por el Conicet que recorrió Rosario, Funes y Puerto General San Martín.