El centro de Rosario no pasa de moda. Ni los desarrollos inmobiliarios que florecen en barrios periféricos como Fisherton, ni el crecimiento de ciudades satélite como Funes han logrado desplazar al área central como la zona más buscada y demandada.
Un relevamiento confirma que el área central lidera el interés de quienes buscan comprar o alquilar propiedades. La conectividad y los servicios de la zona sostienen su atractivo frente a otros sectores de la ciudad.
El centro de Rosario no pasa de moda. Ni los desarrollos inmobiliarios que florecen en barrios periféricos como Fisherton, ni el crecimiento de ciudades satélite como Funes han logrado desplazar al área central como la zona más buscada y demandada.
Los números son contundentes. El informe de Mercado Libre y la Universidad de San Andrés correspondiente a agosto muestra que las casas en el centro de Rosario se valorizaron un 13,7% interanual, alcanzando los u$s 1.076 por metro cuadrado, mientras que el resto de los barrios registró depreciaciones. En el segmento de departamentos, la tendencia también es sólida: el metro cuadrado en el centro promedió u$s 1.556, con un alza del 11,4%.
Según el estudio, el precio del metro cuadrado de los departamentos en Rosario aumentó en promedio un 9,6% interanual, con incrementos en todas las zonas de la ciudad. Fisherton se destacó como el barrio con mayor apreciación, con una suba del 12%, que llevó el valor a u$s 1.310 por metro cuadrado. El centro se ubicó en segundo lugar, con un precio promedio de u$s 1.556 (+11,4%), seguido por la zona sur (u$s 1.231, +10,4%) y la zona nortee (u$s 1.667, +9,2%).
En el caso de las casas, el panorama fue más dispar. La valorización general apenas alcanzó el 1,9% interanual, pero con una marcada excepción: el área central de Rosario, donde el precio del metro cuadrado trepó 13,7%, llegando a u$s 1.076. En cambio, en el resto de los barrios —norte, oeste y sur— los valores se depreciaron, ubicándose en U$s 654, u$s 655 y u$s 496, respectivamente.
Además, el informe muestra que el centro sigue siendo el epicentro de la demanda. Quienes buscan comprar propiedades priorizan esta zona. Detrás se ubican Fisherton, Abasto, Martín y República de la Sexta.
En el mercado de alquileres, las consultas se concentraron también en el centro, pero con barrios como Abasto, Martín y Alberto Olmedo ganando terreno. Fuera del ejido urbano, Funes se posiciona como la ciudad metropolitana preferida, confirmando su atractivo para quienes buscan un estilo de vida más residencial sin alejarse de Rosario.
Este escenario refleja una dinámica de dos velocidades en el mercado inmobiliario local: mientras los departamentos muestran subas generalizadas con Fisherton y el centro liderando, las casas sólo se valorizan en el área central, dejando rezagadas al resto de las zonas.
Especialistas coinciden en que el atractivo del centro responde a una combinación de factores sociales, económicos y urbanísticos.
Por un lado, la zona concentra una gran conectividad con líneas de transporte público que vinculan de manera ágil a todos los barrios. Además, la cercanía a hospitales, bancos, oficinas públicas, escuelas, universidades, comercios y espacios culturales refuerza el concepto de “ciudad de 15 minutos”, donde la vida cotidiana se resuelve con distancias mínimas.
“El centro mantiene su magnetismo porque ofrece accesibilidad total. Para muchos, poder moverse a pie al trabajo, a la facultad o a un centro de salud sigue siendo un diferencial que no se consigue en otros barrios. Y hay otro facto clave: la gente percibe que el centro es la zona más segura de la ciudad”, resume un operador inmobiliario.
El perfil de quienes eligen vivir en el centro es diverso. Jóvenes profesionales y trabajadores, estudiantes universitarios, adultos mayores que buscan estar cerca de servicios y familias que priorizan la seguridad de la densidad urbana.
Las dinámicas postpandemia también influyeron en este fenómeno. Si bien el teletrabajo disparó el interés por casas con patio en barrios periféricos, la vuelta de la actividad presencial y el crecimiento del parque de servicios y entretenimiento en el casco céntrico revirtieron parcialmente esa tendencia.
“Hoy se buscan departamentos con buena ubicación y gastos centrales razonables”, apuntan desde el sector inmobiliario.
Por Tomás Barrandeguy