El verano está a la vuelta de la esquina y el río suele ser el escenario predilecto para los rosarinos y rosarinas, incluso para aquellos y aquellas amantes de los deportes náuticos. Una de las actividades que creció de manera exponencial en los últimos años y que coincidió con la salida de la pandemia fueron las travesías en kayak. Esta pequeña embarcación capaz de traccionar con una pala, un salvavidas por razones de seguridad y un poco de ingenio y espíritu aventurero, se transformó en la embarcación predilecta en plena bajante, a falta de calado adecuado para la salida de embarcaciones a motor. Más allá de eso, desde hace años Rosario está considerada la "capital del kayakismo" y este verano no será la excepción.
Si bien es una actividad que suele practicarse durante todo el año, el repunte lógico ocurre en temporada estival, cuando la mayoría vuelve a la guardería a "pagar sus deudas" y sacar a relucir ese bote compuesto por fibra de vidrio, resina y shellcoat. Solo basta un buen grupo de amigos capaz de forjarlo en clubes o escuelitas de kayak o, ¿por qué no?, en soledad para darle rienda suelta a la aventura y surcar el imponente río marrón.
Macarena Cabruja es una vieja conocedora del río como tantos otros rosarinos y rosarinas. Afirma, en declaraciones a La Capital que conoció el río "desde que estaba en pañales, a los dos años", cuando sus padres solían pasar veranos en una pequeña casa junto al brazo del Paraná Viejo. Hoy es profesora de educación física, guardavidas y vive todas las temporadas junto al río cual pez en el agua, donde pasas sus horas como profesora en La Florida y en La Rambla Cataluña.
Remar en el río
Durante los fines de semana es instructora de kayak en su escuela "Cuatro vientos kayak", que este sábado 4 de noviembre cumplirá 3 años de existencia en la zona de Costa Alta, apenas unos metros hacia el norte del balneario La Florida.
"Buscamos darle un perfil distinto de lo que se conoce del río, sobre todo para contemplar la naturaleza, la amistad y la tranquilidad, alejado del río y la vorágine en la que se transformó el río y los paradores frente a las costas de Rosario, pese a que no nos oponemos a ese estilo de vida. Básicamente buscamos tener una vida simple y hacer grupos de amigos para organizar travesías", comenta Maca, quien en 2019 salió en una nota publicada por este mismo medio al salvarle la vida a un nene de un año mientras realizaba la temporada del verano boreal en Palma de Mallorca como guardavidas.
"Cuando una persona se acerca a la escuelita, buscamos inculcar valores, del río y también apostamos a la concientización del humedal, es decir, desde un perfil ecológico, más allá de que intentamos transmitir todo lo que sabemos: señalizaciones, costumbres del río, elementos de seguridad en casos de emergencia, primeros auxilios, recomendaciones y manejo en el río, ya sea ante tipos de oleaje por embarcaciones y cómo comportarse ante las mismas, entre otros detalles de interés que siempre vienen a mano, más allá de que tengas alguna experiencia previa o no", aclara Maca al esbozar lo que significa el primer contacto con el agua a la hora de ganar seguridad y despojar los miedos lógicos que suelen aparecer ante los gages de un oficio noble como lo es el kayak.
Cuánto cuesta tomar clases de Kayak
Para tal fin, Cuatro Vientos Kayak cuenta con dos turnos durante los sábados (de 11 a 15.30, hasta finales de noviembre, y después de 9.30 a 13; y de 14 a 18); y un turno los domingos (de 11 a 16), aunque es una escuela abierta durante todo el año.
A la hora de tomar clases, el pack de 4 cuesta alrededor de $9 mil por mes, a razón de tres horas y media cada una, aunque la idea es generar una suerte de fraternidad donde circulen los mates, asados, comidas al disco, la buena vibra y los encuentros que luego se transforman en verdaderos grupos de amigos. Sin embargo, Maca aclara: "La idea también no es generar perpetuidad sino una autonomía para consigo mismo y con el río; mucha gente se suma a esta gran aventura". Las clases están habilitadas hasta 12 personas, a quienes se les proporciona una embarcación, un chaleco salvavidas y el correspondiente remo o pala de acuerdo a su contextura física.
Cuánto cuesta un kayak y sus elementos
De acuerdo a las fuentes consultadas por La Capital, los valores de este tipo de embarcaciones suelen estar supeditadas al dólar por el tipo de material con el que están confeccionadas. Un kayak simple suele costar en el mercado usado alrededor de $150 mil, mientras que uno nuevo supera los $200 mil hacia arriba, mientras que en el caso de un kayak doble ese costo se eleva a $390 mil en adelante. A eso también se debe tener en cuenta si el usuario prefiere que el mismo posea compartimentos (tambuches) o no, situación que también se contempla en el presupuesto.
Kayak: durabilidad y calidades
A la hora de elegir un kayak, las marcas recomendadas suelen ser Matrix, Weir, Meridien o Baum y allí radica su costo, puesto que están fabricados con resina, fibra de vidrio y shellcoat, matriales que lo hacen liviano pero a la vez resistente. A eso se debe sumar un remo o pala, que oscilan entre los $15 mil y $25 mil, aunque ese costo puede encarecerse de acuerdo a la composición de los materiales, tales como aluminio y carbono por una cuestión de peso, comodidad y durabilidad. Por supuesto que le chaleco salvavidas es obligatorio, de modo que el mismo oscila entre los $16 mil y $20 mil.
"Pueden durar muchísimo; todo depende del material con el que estén confeccionados: los de tela roving (una especie de cuadrillé entramado) resulta más liviano y a la vez, rígido; en cambio, también los hay de hilo de fibra aunque resulta un tanto más blanco", precisa Analía de la guardería Costa Alta. Allí tienen capacidad para 1.800 kayaks, pero los cupos ya están prácticamente agotados para esta temporada que comienza.
Cuánto cuesta el alquiler en una guardería
En las guarderías consultadas por La Capital, como en el Caso de Costa Alta, los precios oscilan en $4.500 para un single (un solo plaza) y $6 mil para un kayak doble, aunque ese precio podría variar de acuerdo a cómo se comporten los índices inflacionarios a mediados de enero. "La mayoría lo deja todo el año y después viene a pagar sus deudas (risas) o, directamente, opta por venderlo. Sucede que si lo sacan, cuando llega el otro verano se quedan sin lugar", explica Analía.
El mismo arancel ostenta la guardería Florida Club, para acotar que la pasión por remar en kayak creció mucho en los últimos años. "En invierno suele haber recambios, pero esta temporada pasada fue nulo, es decir, no cabe un alfiler. Los que vienen a buscar lugar, tenemos para ofrecer algunas cunas altas, pero muchos buscan lugares cómodos. Por fuera de eso no hay muchas opciones y en el caso de los dobles ya no tenemos lugar", aclara Julián.
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Se estima que en la ciudad hay unas 8 mil piraguas y kayaks, un segmento que preocupa a las autoridades.
En tanto, en la guardería Puerto de Palos, suelen manejar una tarifa semestral por anticipado: las mismas, tanto para kayaks simples como dobles, cuesta $32 mil y $37 mil, respectivamente. "No tenemos más lugares, salvo algunos recovecos para singles en altura, que suele ser incómodo; el resto, está todo ocupado", comenta Federico desde esa guardería.
"Es una actividad que creció muchísimo después de la pandemia. Uno de los disparadores fue la bajante del río, ya que quienes tenían embarcaciones a motor no podían salir y se volcaron al kayak, aunque el encierro también hizo su parte", evalúa.
Cabe mencionar que en todas las guarderías cuentan son un seguro propio para asegurar las embarcaciones que allí quedan a resguardo.