La ciudad

Dictaron la prisión domiciliaria para el dueño de Supergatitas

David Trigueros, hijo del ex coordinador de Gabinete municipal, Néstor Trigueros, obtuvo una morigeración judicial de su pena. Ahora deberá trabajar en una golosinería.

Miércoles 19 de Noviembre de 2014

David Trigueros, el responsable de la página Supergatitas.com detenido por la Justicia en el marco de una causa que investiga el facilitamiento de la prostitución y la acción lucrativa de los servicios sexuales, obtuvo ayer la prisión domiciliaria con salidas laborales. El hijo del ex coordinador de Gabinete municipal Néstor Trigueros logró la libertad al depositar en el Banco Municipal 20 mil pesos de caución, presentar cuatro garantes extrafamiliares y conseguir lo que muchos anhelan: un trabajo. Por eso, comenzará a asistir como empleado al Emporio de la Golosina.

La causa generó un fuerte impacto por su contenido: una red de prostitución con dos privados, un porno spa en Funes y una página web que, según la investigación, derivaba los clientes interesados en pagar por sexo.

Hasta ayer, y desde que se realizaron múltiples operativos a cargo de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) en septiembre pasado, la Justicia mantenía detenidos a Trigueros (responsable del portal), Luis Mantovani (el empresario que resistió a los tiros el allanamiento en el mansión hot de Funes), Liliana Guzmán, (señalada como la madama de dos privados allanados), David Centeno (sindicado como recaudador) y Cuesta y Roulín, identificados como lugartenientes de los departamentos. Díaz, apuntado por desempeñar idéntico rol, había recuperado la libertad.

A todos se los acusa de integrar una red de prostitución y sus penas resultan elevadas y no excarcelables. El artículo 125 bis del Código Penal establece para quien promoviere o facilitare la prostitución de una persona cuatro a seis años de prisión, aunque mediare el consentimiento de la víctima. Y para quien explote económicamente el ejercicio de la prostitución de una persona prisión, de cuatro a seis años. En ambos casos, los agravantes pueden elevar la pena hasta los diez o 15 años si la víctima es menor de edad.

Claudio Tavella, abogado de Trigueros, indicó a La Capital que su cliente fue notificado ayer de la resolución del juez de Instrucción Luis María Caterina, quien le concedió la prisión domiciliaria con salidas laborales.

"Mi cliente ya fue notificado y se tiene que estar yendo a la casa. Hay una caución depositada en el Banco Municipal de 20 mil pesos y cuatro garantes personales que aseguran el cumplimiento de las restricciones que tiene. Trigueros va a trabajar en el Emporio de las Golosinas. Su dueño concurrió al juzgado y manifestó la voluntad de inscribirlo y darle trabajo. Además, él también fijó domicilio en Granadero Baigorria", explicó el asesor letrado.

De todos modos, el hijo del ex coordinador del gabinete de Mónica Fein seguirá vinculado a la causa hasta que se resuelva su situación procesal.

A diferencia de Trigueros, cuya resolución dictó el magistrado de primera instancia, en los casos de Guzmán y Centeno el juez de la Cámara de Apelaciones Rubén Jukic revocó la resolución de Alejandra Rodenas (inició la causa luego en manos de Caterina), quien había denegado la libertad y les concedió la sustitución de la prisión preventiva y ordenó que el expediente bajara "con urgencia" a Instrucción.

Es decir: si bien está concedida la libertad de ambos, será el juzgado de baja instancia el que fije las restricciones de la morigeración. Cumplimentados los requisitos y garantías, tendrían allanado el camino.

Respecto de Guzmán, entre sus argumentos planteó a la Justicia que no contaba con antecedentes penales y tiene tres hijos.

Por su parte, la fiscal de la causa, Cristina Herrera, indicó: "Ya se cauteló buena parte de la prueba. Ahora habrá que analizar la morigeración, siempre y cuando se acrediten avales". Por lo pronto, ya elevó sus dictámenes a Caterina, quien en definitiva tendrá la última palabra.

En ese sentido, es altamente probable que el magistrado se expida hoy acerca del resto de los casos, como el de Mantovani, quien al momento del allanamiento de Catamarca 1628 (en Funes) se resistió a los tiros.

También resulta clave destacar un hecho: que se haya cautelado la prueba implica la judicialización de las declaraciones requeridas en Tribunales.

"Existen dos puntos a tener en cuenta para morigerar la prisión o dar la libertad. Que exista peligrosidad procesal, en cuanto a que el detenido no vaya a influenciar u ocultar la prueba, o influenciar testigos, y que no haya riesgo de fuga", explicó la fiscal.

Para eso se pueden solicitar garantías, avales y personas que se hagan cargo ante el juzgado de la solicitud de morigeración de la detención. También es posible apelar a la verificación periódica en sede policial o bien acreditar arraigo y trabajo.

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