Con 3,37 metros a la altura del puerto de Rosario, el Paraná alcanzó el sábado su mejor medición en un año, después de una bajante extraordinaria que lo tuvo desde marzo de 2020 muy por debajo de sus caudales medios. La mayor presencia de agua y la gran cantidad de camalotes que arrastra el río cambiaron completamente la postal de las playas de la costanera norte.
Desde fines de enero, el Paraná mantiene una tendencia de crecida en el puerto de Rosario, donde se mantiene en el marco de niveles de aguas medias, de acuerdo al último informe del Instituto Nacional del Agua (INA).
Según los registros estadísticos de Prefectura Naval Argentina, el río alcanzó su nivel más bajo del año en la costa rosarina el pasado 17 de enero. Ese día, el nivel en el puerto de la ciudad era de 0,04 metro.
Sin embargo, desde entonces el Paraná comenzó una tendencia creciente, con algunas alzas y bajas, que lo ubicó en los 3,37 metros que se midieron el sábado, el valor más alto de los últimos doces meses.
Sólo por comparar algunas mediciones, el 26 de marzo del año pasado el Paraná alcanzaba apenas 0,42 centímetros en la escala colocada en el puerto de Rosario. En abril comenzó una crecida que lo ubico en 2,08 metros y el 19 de noviembre creció un metro más, llegando al valor más alto del período hasta entonces: 3,01 metros.
La bajante de fin de enero volvió a llevar a cero el nivel de las aguas, pero rápidamente empezó a recuperarse hasta volver a sus niveles de aguas medias.
El "gradual ascenso" del río, explicaron desde el INA, se explica por efecto de la existencia de lluvias en la cuenca alta del Paraná y el incremento en el derrame semanal de la represa Yacyretá, por lo tanto se espera que "continúe aumentando" en el rango de aguas medias, con niveles superiores a los de los últimos años.
Vale recordar que la bajante iniciada en marzo de 2020 se consideró como una de las más largas de la historia, lo que le brindó características extraordinarias por su magnitud y persistencia, apenas comparable con el fenómeno registrado en 1944.
La nueva postal
La recuperación del nivel de las aguas cambió la postal de la costanera norte de la ciudad, la más afectada por el retiro del caudal. Las caletas de las guarderías náuticas recuperaron altura, lo que permitió que regresara el movimiento de embarcaciones de uso recreativo.
En los balnearios, el espejo de agua se hizo más extenso pero se tuvieron que incrementar las tareas de limpieza y mantenimiento de las playas por la presencia de camalotes que quedan en los boyados o en la costa. Sin embargo, los espacios para bañistas, nadadores o deportes náuticos, funcionan normalmente.
Es más, el fin de semana pasado, las playas de La Florida y la Rambla Catalunya alojaron la décima edición del Campeonato Argentino de Salvamento Acuático Deportivo en el que participaron unos 150 deportistas con la intención de clasificar para el torneo que se desarrollará en Australia el año próximo.
Lo que viene
Si bien la coyuntura es alentadora, desde el INA remarcaron que para dejar atrás la bajante se necesita gradualidad y anticiparon que el nivel de aguas medias puede volver a descender, aunque no a niveles extremos, tal como lo reflejó La Capital en una nota de hace diez días.
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El organismo advirtió que pese a los repuntes que viene experimentando y del importante ascenso de esas últimas semanas, el río sigue en condición de bajante.
El informe semanal del INA indicó que “de acuerdo con la perspectiva meteorológica y los caudales previstos desde la alta cuenca, los niveles se mantendrán en el rango de aguas medias”. Este nivel, en Rosario, se ubica por encima de los 2,40 metros. A su vez, agregaron que “si bien las condiciones son, en general, mejores que las observadas en 2020 y 2021, la perspectiva climática aún no permite establecer un límite temporal del escenario de aguas bajas predominantes, iniciado en marzo de 2020”.