La rotación del viento hacia el sector sur anticipa la llegada de probables tormentas que prometen descargar buena cantidad de precipitaciones en zonas puntuales desde la noche de este miércoles sobre el sur santafesino. Esas condiciones provocarán, además, un descenso de la temperatura acompañado con ráfagas que alcanzarán los 50 kilómetros por hora.
Más allá de esta situación, el veranito en los últimos pulsos del invierno seguirá presente durante agosto por el aumento de la humedad. De acuerdo a la información vertida por varios meteorólogos consultados por La Capital, las copiosas lluvias recién comenzarán a incrementarse de manera pronunciada en el último trimestre del año.
El organismo nacional emitió un alerta amarillo para la jornada del jueves por tormentas fuertes como consecuencia de la rotación del viento hacia el cuadrante sur. El Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático (CMMC - SAT) anticipó que esa situación ya comenzó a experimentarse desde este miércoles por la mañana en el extremo sur provincial, donde la temperatura ya descendió a 17 grados (en Rosario se esperan valores térmicos superiores a 25ºC).
"Ya tuvimos rotación del viento sobre el sur provincial y ese ingreso de aire frío generará condiciones propicias para la formacion de tormentas durante la noche de este miércoles y la madrugada y mañana del jueves, donde algunas se precipitarán de forma aislada y otras pueden ser más intensas", indicaron desde la estación meteorológica que conduce Jorge Giometti para precisar que ese frente tormentoso avanzará desde sur a norte.
Esas lluvias dejarán acumulados de entre 20 y 30 milímetros. Y una vez que el viento se estacione definidamente desde el sector sur, las condiciones tenderán a mejorar paulatinamente con descenso de valores térmicos durante el transcurso del viernes, sábado y domingo, donde las mínimas oscilarán entre los 4 y 6 grados y las máximas alcanzarán los 18 y 22 grados.
No obstante, para quienes esperan disfrutar de temperaturas acordes al invierno que transcurre, la novedad es que la semana entrante será tan o más calurosa y húmeda que esta, a partir de una nueva rotación del viento hacia el cuadrante noreste. "Vamos a llegar a valores cercanos a los 30 grados. Y si bien las tormentas estarán ubicadas en Entre Ríos y sur de Corrientes, algunas áreas de tormentas podrían llegar a esta región con considerable intensidad, de modo que habrá que estar atentos", concluyó Giometti.
Qué pasa con el calor
Según explicó la meteoróloga Vanessa Balchunas, esta suerte de "primavera invernal" se siente con mayor intensidad desde julio en el centro del país producto de un marcado ingreso de humedad y hace que las tardes sean elevadas en temperatura. Pero aclaró que este frente caluroso podría tener fin con la formación de tormentas.
"Las elevadas temperaturas, la humedad y el avance de este frente frío podrían arrojar en todo el corredor Atlántico tormentas de variada intensidad, que en nuestra zona podría alcanzar durante la madrugada", explicó. Más allá de los descensos de temperatura acompañados por probables lluvias y tormentas, Balchunas aclaró que este vaivén de valores térmicos continuará como consecuencia del viento proveniente desde el sector.
"Esto hará descender la temperatura aunque volverá a subir desde el lunes (se esperan máximas de 28ºC y 32ºC para el martes) hasta el nuevo ingreso de aire frío a mitad de semana. Esa será la constante, que es muy característica de agosto, con ingresos de viento norte y cuadrante este, lo cual hace que la humedad aumente y permita el viento se afiance a expensas del viento sur", indicó.
El Niño todavía no llegó
Balchunas consignó que este frente de tormentas en nada tienen que ver con el fenómeno del Niño y explicó que el mismo está relacionado al calentamiento de las aguas del océano Pacífico ecuatorial. "Hay una probabilidad del 96% que el Niño ingrese a partir de la finalización de este trimestre -agosto, septiembre, octubre-, con lo cual llegaría hacia fin de año", explicó.
A su vez, precisó que este tipo de tormentas son típicas de la temporada y suelen darse desde mediados y fines de agosto con persistencia hasta noviembre. "Hay que prepararse, ya que en el período que tienen a culminar, podrían continuar producto del fenómeno del Niño", anticipó.