Los gremios docentes Amsafé y Sadop Rosario, publico y privado respectivamente, realizaron una clase pública frente a la puerta de la sede local del Ministerio de Educación para rechazar la extensión del ciclo lectivo hasta el 23 de diciembre y la nueva forma de evaluar contenidos, una iniciativa que se oficializó en el último mes por medio de una circular emitida por la cartera educativa provincial. "Lo único que hacen es degradar el secundario", dispararon para repudiar la decisión tomada por la ministra de Educación, Adriana Cantero, a quien acusaron de querer "castigar a la docencia".
"La reforma se hace para que los chicos pasen de año sin aprender", sentenció el titular de Sadop Rosario, Martín Lucero, respecto a las modificaciones pedagógicas que pretende llevar adelante el Ministerio de Educación provincial a la hora de evaluar a los alumnos y alumnas del nivel secundario. Es por eso que este jueves realizaron una clase pública frente a la sede de la cartera educativa.
El conflicto surgió a raíz de la circular emitida por Educación, en la que exige que todos los alumnos deberán ir a la escuela hasta el 23 de diciembre para participar en actividades de cierre de ciclo lectivo con formatos alternativos, como taller, seminario, socialización de trabajos realizados, nuevos acuerdos y ruedas de convivencia, propuestas aportadas por el Plan Nacional de Lectura y boletines pedagógicos ESI, entre otras.
"Los argumentos que expone el Ministerio de Educación son absolutamente ciertos (respecto a los cambios en un sistema evaluativo obsoleto), pero lo que no va a decir en ningún lado es que ese proceso pedagógico de reforma que pretende implementar se haga de un mes para el otro, cuando en otros países ha llevado años y necesitaron consensos de familias, estudiantes y gremios docentes", planteó Lucero en declaraciones al programa "El primero de la mañana", de LT8.
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En ese sentido, sostuvo: "Es imposible sacar una reforma en noviembre para ponerla a prueba en el último mes de clases, es una mentira. Los sistemas deben aggiornarse, pero el ministerio no sabe lo que pasa en las escuelas".
A su vez, advirtió que "lo que está sucediendo es que hay una suerte de rebelión del sistema educativo porque lo que se quiere es destruir la escuela secundaria". Y alertó: "Si seguimos por este camino el título de la secundaria no va a valer nada".
"Es un reclamo multisectorial a partir de una cuestión institucional muy grande, donde lo único que importa (para el Estado) es quitarle todo tipo de sistematicidad y que los chicos y chicas lleguen a quinto año sin importar el cómo".
Por su parte, Juan Pablo Casiello, de Amsafé Rosario, argumentó: "La extensión de clases es una medida absurda producto de una obsesión de castigar a la docencia, ya que al final termina castigando a los alumnos y alumnas. Por un lado, a los que ya aprobaron los hace ir no sabemos muy bien para qué. Y a los que necesitan recuperar contenidos los obliga a estar juntos con los que no lo necesitan y la docente debe encargarse de los dos de manera simultánea".
Además, recordó que "junto con eso se impone una nueva manera de evaluación y los y las docentes dictaron asignaturas que ahora hay que formar paquetes de materias en un mes y deben aprobar los trayectos de conjuntos que aprobaron por separado".
"Esta circular que emitió el Ministerio de Educación se suma a otras definiciones de esta gestión que lo que viene haciendo es degradar el secundario", sentenció Casiello para agregar que en estos momentos la escuela secundaria atraviesa "mucha crisis, con transformaciones sociales, falta de presupuesto y crisis social y económica que golpea a la docencia, sumado a lo que dejó la pandemia de coronavirus".
Respecto a la reforma, comentó: "Impone una reforma que baja los niveles de exigencia, criterios de promoción casi automática, es decir, una serie de cuestiones que nos parecen que no es la salida".