La ciudad

A tres meses del nuevo gobierno, sube la tensión entre Perotti y Lifschitz

El mandatario actual dice que fue el único que no modificó la planta permanente. El electo aseguró que habrá un déficit de $20 mil millones. Tras un relación con buena sintonía, hay chicanas, pases de factura y alarmas.

Sábado 07 de Septiembre de 2019

La transición entre el gobierno de Miguel Lifschitz y el gobernador electo Omar Perotti comenzó en julio pasado con muestras de buena sintonía entre ambos mandatarios, pero, transcurridos 60 días, el tramo final hacia diciembre ingresó en una recta con chicanas, pases de factura y alarmas que se encienden. Mientras unos ofrecen transparaencia con los números oficiales y hablan de una provincia ordenada, los otros procesan sus propios datos y ya concluyen que el gasto público en los últimos meses estuvo muy por encima de la pauta inflacionaria y de los ingresos a las arcas provinciales. Tanto que estiman un déficit de 20 mil millones de pesos.

La primera reunión entre los equipos de los gobernantes saliente y entrante se produjo el pasado 3 de julio. Allí, y para la foto, los funcionarios dieron señales de protocolo y amabilidad en la segunda alternancia política en la Casa Gris en doce años.

Pero después de los gestos escritos en el manual de los buenos usos y costumbres; los papeles hablaron de otra cosa. En el despacho del ministro de Gobierno santafesino, Pablo Farías, quedó un listado con varios puntos a informar.

Además de encargar un análisis a la Auditoría General de la Nación (AGN), el gobernador electo (algo que el ex gobernador Hermes Binner había pedido sobre la gestión saliente de Jorge Obeid) pidió saber el listado de obras públicas: estado de ejecución de trabajos en marcha y qué licitaciones se hicieron, o se planean concretar, y en qué situación se hallan. Y se solicitó la ejecución analítica del plan de obras públicas.

En cuanto a las deudas, se solicitó información sobre la que tiene la Nación con Santa Fe y la deuda pública de la provincia. Respecto del último punto, se requirieron precisiones sobre el organismo acreedor, monto total, ejecutado, destino y perfil de vencimiento. Y un detalle de los vencimientos para lo que resta de este año y 2020.

Perotti se metió con un tema sensible. Pidió conocer los costos de la masa salarial a junio de 2019 y de los acuerdos paritarios asumidos, pendientes de cumplimiento o comprometidos para el resto del corriente ejercicio. También solicitó información sobre compromisos de incorporación a planta acordados en paritarias.

En relación a la obra social de los estatales, Iapos; se pidió información sobre convenios con prestadores y deudas con el Tesoro provincial y con los prestadores.

Y con relación a la Caja de Jubilaciones se solicitó la evolución del déficit y el proyectado para 2019. En cuanto a los recursos para municipios y comunas: cómo se aplica el Fondo de Financiamiento Educativo y Fondo de Obras Menores, entre los ítems más destacados.

En picada

Perotti quiere auscultarle la gestión a Lifschitz en medio de una megacrisis económica en la que el peronista tomará el mando con una recaudación provincial en picada y tras una relación tirante entre Nación y Santa Fe. Para muchos de los que fueron de la partida en los encuentros bilaterales, la auditoría y el pliego de requerimientos también es una "devolución de gentilezas" a la lupa que los socialistas pusieron a la gestión de Obeid, desde donde se había afirmado que quedaba a disposición un fondo anticíclico.

Un día después del primer acercamiento, Lifschitz había remarcado: "Vamos a dejar una provincia saneada y equilibrada. Hay un déficit coyuntural, pero que no es operativo y tiene que ver con la caída de la recaudación de los primeros meses del año y el volumen de obra pública. Igualmente se va a equilibrar en lo que queda del año. Vamos a dejar una provincia ordenada y con muchos proyectos en marcha".

Dos meses después, el equipo de transición de Perotti renovó su pedido por carta a Farías, pero marcándole al socialismo que se agotan los tiempos de la transición.

Ayer, nuevamente el actual mandatario provincial afirmó: "En cuatro años de gobierno no hemos aumentado la planta. Somos el único gobierno provincial que no modificó la planta permanente". Sin embargo, según Perotti, los números le son esquivos y los hizo públicos en internet estimando una déficit provincial de 20 mil millones de pesos.

El diputado Leandro Busatto salió al cruce. "Pedimos que se suspenda todo tipo de acto administrativo que refiera a designaciones de cargos vacantes y fundamentalmente los decreto donde el personal político pase a ocupar la planta permanente del 1º de junio a la fecha", solicitó Busatto para aclarar: "Algo muy distinto son los contratados; apoyamos a los gremios en sus reclamos y pedimos una ley que respalde el proceso".

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