La Ciudad

A la caza de los tesoros escondidos en las alturas de la peatonal Córdoba

Edificios históricos conservan bellezas ocultas y expresan el poder y la riqueza de los grupos sociales que construían en el centro

Domingo 26 de Septiembre de 2021

Una paradoja del centro rosarino es que la historia de sus edificios está cerca y a la vez se vuelve esquiva: si no sube, la mirada orientada a los locales comerciales de la peatonal Córdoba ignora al menos una veintena de construcciones que hacen al patrimonio y a la memoria. Esas bellezas ocultas en altura le reclaman atención al ojo del transeúnte, también cuidado a ocupantes y autoridades.

Donde predominan los negocios de planta baja, quien levante la vista se topará por añadidura con edificaciones antiguas, más o menos intervenidas, algunas en buen estado de conservación y otras no tanto. Son testimonio de una época de auge de la ciudad y en especial de esa arteria, que el arquitecto Pablo Mercado sitúa entre 1900 y 1940. “En Rosario hace cien años circulaba mucho dinero. Era la segunda ciudad del séptimo producto bruto del mundo, había empresas que venían a invertir y a poner sus sucursales”, apunta el experto.

Hoy los edificios que se mantienen en calle Córdoba sobresalen de manera dispar, entre ristras de cables, en un espacio aéreo no siempre despejado para que el caminante aprecie los detalles arquitectónicos. No hay señalética ni luminarias que guíen, subrayen u orienten; siquiera modernos códigos QR impresos en una pared o una baldosa, a partir de los cuales trasladarse mediante un celular a la ciudad de antaño. E integrarla al presente.

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Lo que sigue son apuntes sobre 19 construcciones emblemáticas ubicadas entre Corrientes y Laprida que expresan belleza, poder, a veces abandono, siempre historia y conocimiento, a quienes enfoquen la mirada por encima de sus cabezas.

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El recorrido comienza en una intersección típica del microcentro, donde los inmuebles que ocupan las cuatro ochavas forman un conjunto de valor patrimonial. La Bolsa de Comercio, construida entre 1927 y 1931 por Candia e Isella sobre proyecto de Raúl Rivera en el extremo noroeste; cruzando Corrientes el ex Hotel Palace, actualmente edificio de oficinas de cuatro pisos cuya planta baja es sede de la confitería Augustus; La Agrícola en la esquina sudeste (con locales comerciales debajo, aunque cobijó un bar en otros tiempos) y La Inmobiliaria compañía de seguros, propiedad en altura con ingreso por Córdoba al 1400 que erigió Candia sobre proyecto de Buschiazzo. Conviene observar el panorama de balcones, cúpulas, esculturas, viejas aberturas y persianas altas, terrazas con pérgolas, rejas, tejados, que se ofrece aquí desde los cuatro puntos cardinales. En los años 40 el poeta Felipe Aldana lo describió así: “Calle Corrientes señala a calle Córdoba en vuelo: melenas de rubio trigo apresado en los pañuelos”.

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En el cruce con Entre Ríos se emplaza la galería Cassini, ex Tienda Buenos Aires. Con dos plantas más cúpula, el edificio se apoya sobre la ochava sudoeste en varias columnas revestidas de hierro y mármol. Los dos pilares centrales exhiben las figuras de sendos leones, a los que últimamente les faltan patas pues fueron robados los apliques de bronce que simulaban sus garras (de las cuatro columnas sobre la vereda de Entre Ríos). Arriba funcionan oficinas y el subsuelo es tan grande como la superficie de la galería, hoy con movimiento en los locales externos.

Cúpulas.

En cambio a mitad de cuadra, en Córdoba al 1200, dos jóvenes músicos tocan jazz con la persiana baja de Al Elegante de fondo. La tradicional tienda de indumentaria masculina, ubicada del lado de los pares, cerró sus puertas y en abril de este año pidió la quiebra. A su vez la propiedad fue residencia del periodista rosarino Deolindo Muñoz y allí se editaba el diario El Municipio, fundado en 1887. La casa se destaca por su color bordó.

En la intersección de Mitre y Córdoba, la ochava sudoeste aloja al bellísimo y bien conservado edificio de la Unión Gremial, con tres pisos, cúpula y un banco en planta baja. En diagonal se alza el ex Circolo Italiano, una esquina soberbia con locales comerciales bajo una recova y encima enormes balconadas bastante ennegrecidas de las que emergen helechos. La planta superior, de 1.100 metros cuadrados, se alquila para uso comercial o institucional.

La peatonal que no miramos

En la calle Sarmiento también La Favorita está inactiva desde que meses atrás Falabella dejó sus instalaciones. La propiedad construida por Candia no se puede recorrer pero sí apreciar por fuera, lo mismo que el edificio rosado en diagonal (Escasany). Allí en planta baja se desarrolla una perfumería y los restantes cinco pisos están ofrecidos en alquiler para oficinas.

La cruz que forman al confluir las peatonales supone otro conjunto de valor patrimonial por los inmuebles de las esquinas: el Banco Nación, de cuya construcción original solo quedó el pórtico de mármol rosado con los angelitos y el reloj al tope; el paseo Victoria Mall, ex tienda Gath y Chaves (y luego La Buena Vista), que en el extremo ocupa McDonald’s; el edificio La Esmeralda, con la planta baja ocupada durante años por la camisería Chemea hoy vacante, y la sedería Eiffel, característica por sus vidrieras gigantes con marco de bronce y una pérgola en la azotea.

En Maipú se impone la sede del Jockey Club, muy bien preservada, y en la ochava noroeste el edificio de la ex confitería La Perla, por debajo repleto de locales en recova. Enfrente el otrora Club de Residentes Extranjeros, concurrido hace cien años por la alta sociedad rosarina, que ahora ocupa una escuela de danza. Donde está el bar los más memoriosos recuerdan que hubo una famosa sombrerería. La mirada gira en redondo y encuentra balcones, algunos de rejas oxidadas, balaustradas y puertas-ventanas que remiten a principios del siglo XX.

Al final del trayecto se ubica en la vereda sur el edificio Manuela Arijón, en la intersección con Laprida y frente a La Bola de Nieve, ya en oposición a la plaza 25 de Mayo. El primero es una coqueta propiedad en altura con locales en planta baja (un drugstore en la ochava y una verdulería en lo que era la cochera) mientras que el inmueble concebido para oficinas, y que perteneciera a la compañía de ahorro y capitalización La Bola de Nieve, tiene el negocio de la esquina vacío.

Al este se avizora el río o como dijo Felipe Aldana en el poema, “la sangre de las vidrieras corre por la calle al puerto”, que entonces estaba en el centro. Los tesoros escondidos en las alturas de la peatonal esperan del otro lado a quien quiera descubrirlos.

Cúpulas.
San Martín y Córdoba, ochava sudeste. Donde funciona una tradicional sedería.

San Martín y Córdoba, ochava sudeste. Donde funciona una tradicional sedería.

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Concurso fotográfico

La agrupación Basta de Demoliciones, junto a la Secretaría de Cultura de la Municipalidad, promueve un concurso fotográfico con eje en los altos de la peatonal como una forma de rescate del patrimonio. Los trabajos pueden entregarse hasta fin de mes. Las bases y condiciones se encuentran en el muro de Facebook de la organización.

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