Un total de 80 minibasurales distribuidos en distintos puntos de Rosario habrán sido erradicados a fin de año en el marco de un plan tendiente a intervenir estos espacios y convertirlos en lugares de disfrute público. El programa, que según la Municipalidad tiene un avance superior al 80 por ciento, busca trabajar sobre una porción de los aproximadamente 280 lugares de vertido crónico individualizados, aunque el proceso es dinámico y saben que mientras se limpia un lugar, se vuelcan residuos y malezas en otro. La actividad que se complementa con propuestas educativas y de concientización para reforzar las intervenciones en terreno. Muchos de estos puntos fueron encarados por el municipio, que al reconvertirlos en plazas de bolsillo le brindó a los barrios un mobiliario urbano diferente, para el uso de los vecinos.
Según un informe difundido por el municipio rosarino, se concretó en los últimos días la erradicación del minibasural ubicado en bulevar Avellaneda y calle Uruguay. "La Dirección de Higiene Urbana procedió a la limpieza de la zona, para luego rellenar y nivelar el terreno. Asimismo, se colocaron y pintaron pretiles, mesas y bancos tipo Z. Finalmente se colocó un cartel de prohibición de arrojar residuos, para evitar que vuelva a conformarse el punto de arrojo", dice la información oficial.
En diálogo con La Capital, el subsecretario municipal de Espacio Público y Respuesta Cercana, Luciano Marelli, explicó que se monitorearon distintos espacios que estaban ocupados por malezas y residuos, y "se trazó un plan para su eliminación que hoy está en un avance mayor al 80 por ciento".
Cómo se forman
Como se sabe, el proceso de formación de los minibasurales responde a un conjunto de malos hábitos, mediante los cuales en forma deliberada se abandona cualquier tipo de residuos en espacios comunes. En este sentido, la Dirección General de Higiene Urbana cuenta con un plan de erradicación de basurales que contempla el retiro de escombros, restos de poda y otros residuos que generan problemas de higiene y convivencia.
Ocurre que en algunos casos, los vecinos no tiran los desechos frente a sus casas sino que entregan a un recolector informal escombros de alguna obra menor, mobiliario en desuso o restos de escamonda, y éstos se ocupa de llevarlos a otros espacios. Y ahí es donde empieza a generarse la cadena. Sobre lo sucio se empieza a depositar más suciedad y así se forma el minibasural, que puede volverse crónico si este hábito se prolonga en el tiempo.
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La intervención incuye la eliminación del minibasural y un trabajo de concientización.
También ocurre que hay lugares donde, al no haber vecinos directamente afectados, se convierten en "tierra de nadie" y se rompen los mecanismos de cohibición frente al juicio de los demás. Esto pasa, entre otros lugares, en adyacencias de la avenida de Circunvalación, sobre todo en el acceso sur, pasando 27 de febrero, donde ya comienza la ruta nacional A008. Allí, además de levantarse asentamientos más informales, hay una zona de barranca por fuera del límite de lo edificado donde es común tirar residuos. En una reciente recorrida que hizo a propósito de las demoras en la nueva iluminación en la autopista urbana, La Capital pudo verificar varios microbasurales. A partir de la autopista Rosario- Córdoba hacia el norte, la empresa concesionaria del mantenimiento está haciendo tareas de limpieza, eliminación de pastizales y recolección de residuos. Aunque el éxito de estas tareas dependerán también de una regularidad en los trabajos.
Intervenciones emblemáticas
El informe municipal afirma que también se tuvieron en cuenta los reclamos ingresados por los rosarinos en el 147 para generar las diversas intervenciones. Como resultado, el dispositivo municipal actuó en los muchos puntos de la ciudad, siendo los más significativos: Schweitzer y Sarratea, bulevar Seguí y Casal, Francia y Sabattini, Caña de Ámbar y España, La república y Juárez Celman, y Colombres y La República, entre otros.
"El de Schweitzer y Sarratea fue un caso emblemático, por lo complejo de resolver y porque demandará a futuro más tareas para sostenerlo. Allí se arrojaban constantemente residuos que generaban mucha molestia a los vecinos. Y tras distintos intentos se pudo hacer una erradicación efectiva, sin perjuicio de que haya que hacer un seguimiento cercano y constante. Pero allí hubo obra civil, se trabajó en el sector de viviendas y se levantó una plaza que ayudó a que se fuera eliminando el arrojo de desechos", dijo Marelli a este diario.
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En muchos de ellos, el abordaje fue integral: finalizado el trabajo operativo se concretaron propuestas educativas o actividades de concientización con escuelas u organizaciones del barrio. "La participación ciudadana y el compromiso de vecinos e instituciones son dos aspectos clave para recuperar estos espacios", sostuvo el subdirector municipal. Y abundó: "Nos hemos encontrado con distintas situaciones que obligaron a intervenciones también diferenciadas. Lo que tratamos siempre es limpiar inmediatamente apenas se detecta un vertido incipiente. En esos casos, la cronicidad puede detenerse con una intervención mínima, como un cartel, otras requieren de distintas acciones de escala y cuesta más lograr el efecto deseado".
"Plazas de bolsillo"
Las llamadas plazas de bolsillo han sido y son un recurso a la hora de reconvertir un espacio donde hay o puede formarse un minibasural en un lugar de esparcimiento y disfrute. Se trata de intervenciones de mayor escala sobre terrenos baldíos, algunos de dominio público, pero muchos de ellos privados, que son cedidos en comodato al municipio mediante un convenio para que se pueda desarrollar en el lugar una propuesta recreativa. "A través del convenio nos ocupamos de establecer el espacio público, y el dueño goza de una exención tributaria", explicó el funcionario entrevistado. Y puso como ejemplo la plaza de camino Fernando Ruiz y Calle 2106, en barrio Tío Rolo, o la de Ongamira y Mina Clavero, en barrio La Cerámica.
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Hubo casos en que se trabajó en la obra pública para poder lograr la erradicación.
"Hay otros puntos, donde se trabajó con distintas áreas, como Obras Públicas, en forma participativa con los vecinos y la colaboración de los propietarios que entregaron los terrenos para convertirlos en espacios públicos, y donde había arrojo de residuos", narró.
Para la semana que viene está planificada una intervención en Avellaneda y Centeno, donde se realizarán tareas de limpieza y nivelación del terreno para la erradicación definitiva del basural.
Cómo prevenirlos
Ahora bien. ¿Cómo evitar la conformación de minibasurales en tu barrio? En su informe, el municipio hace algunas sugerencias:
- Disponer los residuos domiciliarios sólo en los contenedores verdes y los reciclables en los naranja, ubicados en la vía pública o en los Centros de Recepción.
- Utilizar el servicio de recolección de residuos grandes.
- Respetar los horarios de recolección por zonas.
- Si se observa que un sitio comienza a acumular residuos, comunicarse al 147.
- Colaborar con la higiene urbana conversando con otros vecinos y vecinas sobre el tema.
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Pequeñas intervenciones han permitido no sólo erradicar los microbasurales, sino también evitarlos.
Por último, Marelli confirmó que se tienen individualizados unos 280 minibasurales en distintos puntos de la ciudad. Algunos no pasan de un pequeño arrojo de ramas o montículos de escombros, otros son de más volumen y extensión. "Nosotros los definimos como lugares donde donde se depositan residuos en forma indebida, y que requieren una limpieza fuera del servicio de recolección de residuos domiciliarios que hacemos formal y sistemáticamente", explicó. Y puso énfasis en el servicio de retiro a domicilio de residuos voluminosos, que se realiza una vez por semana y es gratuito.