Personas desconocidas rompieron la instalación eléctrica de un centro de salud en la ciudad entrerriana de Gualeguay y el hecho vandálico tuvo una consecuencia lamentable: un lote de vacunas contra el coronavirus y otras, que iban a ser aplicadas este martes, quedaron inutilizadas.
El episodio de vandalismo, ocurrido en el centro de salud del Barrio Rocamora, fue confirmado por la Municipalidad de Gualeguay este martes por la mañana. Las autoridades destacaron además que este fue el segundo episodio de este tipo en 10 días.
La secretaria de Desarrollo Social del municipio, Dora Bogdan, lamentó el hecho y contó que tras el primer episodio el equipo del área de energía del centro de salud colocó una placa de hierro reforzada con remaches para proteger las instalaciones dañadas. "Pero lamentablemente no fue suficiente", dijo.
A partir del daño a la instalación eléctrica del nosocomio, se echó a perder comida guardada en la heladera y vacunas contra el Covid-19 y otras patologías correspondientes a la campaña de inoculación que debían aplicarse este martes. "Lo hacen por pura maldad, porque no se roban nada. Es sólo por el hecho de causar un daño", expresaron desde el centro de salud.
Si bien tras el primer acto de vandalismo se colocó una chapa para cubrir el disyuntor, los responsables del hecho lograron levantarla igual.
Bogdan explicó que, además de funcionar como centro de salud, el lugar trabaja como comedor que produce 140 viandas al día, jardín de infantes y vacunatorio. "Arruinaron algo fundamental que es un plato de comida para un cuidadano y las vacunas, no sólo contra el Covid-19, sino de calendario, como la de neumonía, sumamente requerida y costosa".
Las autoridades no pudieron evitar expresar su indignación ante el lamentable suceso: "Castigan a los chicos y grandes que se quedan sin vacunas. Hoy vino mucha gente del barrio, honesta, que no pudimos vacunar por esto. No sé por qué lo hace. Da mucha bronca e indignación", manifestaron.
Bogdan invitó a reflexionar en torno a la lamentable situación: "que los responsables piensen en sus afectos y reflexionen, que tomen a esas personas como una razón de pensar que esto no se debe hacer, hacen que en lugar de lograr un avance, se gastan energía y fondos en reparación de lugares vandalizados".