Una vez más miles de jóvenes eligieron a Paraná para vivir una gran noche de fiesta. Pese a la amenaza de mal tiempo, una multitud asistió a la 14ª edición de la Fiesta de Disfraces que se llevó adelante en el predio ubicado en Circunvalación y Don Bosco, de la capital de Entre Ríos.
Los organizadores de la megafiesta estimaron en 45 mil personas la convocatoria de la celebración que se inició con un encuentro entre amigos y, con el correr de los años, se convirtió en la fiesta de disfraces más grande que se realiza en el país.
Más allá del fervor con que los asistentes tomaron parte de la celebración, con el correr de las horas y empujados por la pertinaz caída de la lluvia, muchos de los chicos y chicas que durante semanas se esmeraron por diseñar ingeniosos disfraces abandonaron la fiesta con sus trajes empapados
Desde la mañana del domingo deambularon por las calles de Paraná grupos de jóvenes luciendo sus disfraces. La "previa", que los visitantes a la ciudad hicieron en los bares y minimercados céntricos, le puso color a una jornada que había amanecido gris y amenazante.
Eufóricos, los primeros grupos comenzaron a llegar en horas de la tarde al predio que estaba acondicionado con la más moderna tecnología para que los jóvenes pudieran disfrutar de la fiesta. Una de las novedades de esta edición estuvo dada por el hecho de que en cada una de las carpas había pantallas LCD y técnicas de mapping en 3D.
Hubo, como ya es tradicional, disfraces coloridos e ingeniosos, entre los que estaban los clásicos de mucama, monja, payaso, arlequín y los típicos personajes de cuentos infantiles y superhéroes. También hubo propuestas grupales, en general con temáticas sexys que despertaron suspiros y aplausos.
Para garantizar la seguridad en la fiesta, se montó un fuerte operativo que estuvo a cargo de la División Operaciones de la policía de Entre Ríos. También, cambiar el horario de finalización por la lluvia. El titular de la repartición, Sergio Rufiner, comentó que “por la tormenta los organizadores decidieron a las 5 de la mañana cortar el sonido y la iluminación”.
“Estaba lloviendo mucho en la zona de carpas”, comentó Rufiner, quien aseguró que, pese a que hubo algunos desbordes, esperables por la gran concentración, no hubo incidentes de gravedad.
“Hubo dos detenidos; uno de ellos portaba un arma de fuego calibre 38. Pero hay que aclarar que se encontraban fuera del predio”, detalló.
Finalmente, comentó sobre la cantidad de público que asistió al acontecimiento afirmó: “Había alrededor de 50 mil personas, pero solamente hubo que lamentar inconvenientes menores, nada grave”.
“La desconcentración de los asistentes demoró una hora y media”, acotó.