La niña hondureña Keren Dunaway tenía cinco años cuando sus padres usaron dibujos para explicarle que ambos tenían el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), y por ello ella también lo tenía. Ahora la pequeña de 12 años es una de las más prominentes activistas contra el sida en América latina y una rareza en una región donde pocos niños desean romper el silencio por temor al rechazo y decir a sus compañeros de clase que tienen el VIH. Ella edita una revista infantil sobre el virus.
En el encuentro que se desarrolla en México, Ban Ki-moon, secretario general de las Naciones Unidas, urgió a "multiplicar las acciones para combatir" la pandemia. Consideró que "la prevención, el tratamiento, el apoyo internacional y el cuidado son los cuatro pilares fundamentales" en la lucha contra la enfermedad, que "se ha esparcido por todo el mundo", con 33 millones de afectados.
En tanto, Keren compartió el escenario ayer con el presidente mexicano, Felipe Calderón, y Ban Ki-moon en la inauguración de la conferencia internacional del sida. Ella sonríe y muestra los hoyuelos en sus mejillas y frenillos en los dientes, mientras se sentó cómodamente en su silla antes de ajustar con pericia un micrófono, para hablar sobre el virus que porta desde su nacimiento.
"Es como una pelota pequeña que tiene puntitos y está dentro de mí, como nadando dentro de mí", dijo durante una entrevista, moviendo su puño mientras recuerda lo que le explicaron sus padres con dibujos hace mucho tiempo.
Cada vez más jóvenes. La franqueza de Keren sobre su condición de portadora del HIV ocurre mientras las víctimas del virus son cada vez más jóvenes. A nivel mundial, las personas de 15 a 24 años representaban en 2007 45% de la gente infectada con HIV, según el reporte 2008 de la organización de la ONU.
En Latinoamérica, 55 mil de las casi dos millones de personas infectadas tenían menos de 15 años. Una inmensa mayoría de ellas fueron infectadas por su madre. Sólo el 36% de las mujeres embarazadas en la región reciben medicina para evitar la transmisión, aunque ello representa un aumento de 26% desde 2004.
Mientras más del 60% de los adultos con VIH reciben medicamentos antirretrovirales en Latinoamérica, únicamente cerca de la tercera parte de los niños los reciben.
Expertos señalan que se ha dedicado menos investigación y financiamiento a medicamentos para niños con VIH, quienes requieren dosis más pequeñas y fármacos adicionales para mitigar la agresividad de los antirretrovirales.
"Existe toda una generación nueva de gente joven nacida con VIH que está alcanzando la edad adulta. Esto representa retos muy interesantes", dijo Nils Katsberg, director de Unicef para América latina y el Caribe.
No será fácil alentar a los niños con VIH para que se expresen abiertamente sobre ello en Latinoamérica, donde hablar abiertamente de sexualidad es a menudo un tabú.
Cuando comenzó a ir a la escuela, los compañeros de clase de Keren rechazaban jugar con ella. Hablar abiertamente del VIH hizo toda la diferencia.
A los nueve años ella comenzó a acompañar a sus padres —creadores de la Fundación Llanto, Valor y Esfuerzo (Llaves), de apoyo a enfermos de sida— a dar conferencias en escuelas. Ella ha visitado media decena de países para compartir su historia.
El año pasado, ella inició una versión infantil de Llavecitas, una revista que publican sus padres. La fundación distribuye diez mil copias cada dos meses en toda Honduras.
México albergará por una semana la Conferencia Internacional sobre Sida, con la asistencia de al menos 22 mil participantes que abordarán aspectos científicos, sociales, religiosos y políticos de la pandemia.
Según expertos, América latina está acechada por los prejuicios contra homosexuales, la discriminación latente contra portadores del virus causante del sida y problemas en la distribución de medicamentos para la enfermedad.
Pedro Cahn. "La realización del encuentro por primera vez en América Latina coloca a la región en la atención de la agenda internacional", sostuvo, por su parte, el médico argentino Pedro Cahn, presidente de la Sociedad Internacional de Sida.
Además, Cahn aseguró que "falta la voluntad política" de los gobiernos y de la comunidad internacional para asignar los recursos necesarios a la lucha contra la pandemia del sida, que incluye investigación, prevención y tratamiento, entre otros. (Télam y AP)