"Mi sueño es ser juez y me presenté a la prueba a ver cómo me daba", contó Joao Victor Portelinha de Oliveira, que cursa el quinto grado de la escuela primaria.

"Mi sueño es ser juez y me presenté a la prueba a ver cómo me daba", contó Joao Victor Portelinha de Oliveira, que cursa el quinto grado de la escuela primaria.
Animado por su precoz vocación, se presentó a rendir examen en la Facultad de Derecho de la Universidad Paulista (Unip) de Goifnia y, para sorpresa de muchos, aprobó.
Lo insólito del caso no terminó ahí: el nombre del chico apareció en la lista de aprobados de la casa de estudios, institución que además emitió la factura de la matrícula, que ya fue pagada por la familia del estudiante.
El rector de la facultad, Joao Nasser, trató de bajarle el tono a la polémica al asegurar que el nene fue inscripto "por error" y que el dinero de la cuota será devuelto, ya que el pequeño se había presentado a rendir un examen de "entrenamiento", destinado a quienes quieren testear sus conocimientos y no para postular a una vacante.
No obstante, desde la Unip informaron que "el desempeño del chico, teniendo en cuenta su edad, fue bueno, especialmente en la prueba de redacción, en la que reveló buena capacidad de expresión y manejo suficiente de la lengua".
Padres orgullosos. Ahora habrá que convencer a los orgullosos papás para que olviden sus deseos de que el chico pegue un salto directo desde quinto grado a los estudios superiores. "Queremos que Joao Victor pueda estudiar en la Universidad, que no tenga que esperar terminar la escuela primaria", pidió la mamá.
Cuando se conoció el caso, la Orden de Abogados de Brasil (OAB) puso el grito en el cielo. Para la institución se trata de un claro ejemplo de la "mercantilización de la enseñanza jurídica en el país" y de la apertura indiscriminada de facultades privadas. Además, pidió la inmediata intervención del Ministerio de Educación, exigió detalles sobre el examen que rindió el chico y que se informe de casos similares. Por último, consideró que esta situación pone sobre el tapete la "poca dificultad" que supone resolver las pruebas de ingreso, lo que influiría en la calidad de los profesionales.
No obstante —a pesar de los reclamos de la familia— los juristas consideran "casi imposible" que la Justicia autorice a Joao estudios en la universidad. Además señaló la OAB que el niño se sometió a una prueba para evaluar sus conocimientos. Debía escribir un texto acerca de un reportaje de prensa, tarea que el niño consideró como "fácil", según dijo al diario O Globo
El presidente de la entidad, Miguel Cansado, consideró que el problema no es tratado por las autoridades con la urgencia que se requiere, y pidió que se sancione a las instituciones que tratan el curso de derecho con interés meramente mercantil. (DPA)

Por Matías Petisce

