A iniciativa del presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Di Pollina, y con
una nueva obra inspirada en el mural de Los Constituyentes que pintará el reconocido artista
Guillermo Roux, la Legislatura santafesina contará en poco tiempo más y luego de casi un siglo de
postergaciones con una obra que eternizará aquel emblemático mojón fundacional de 1853.
"Este lugar es maravilloso para una obra así". Sentado en una de las bancas del
recinto de la Cámara de Diputados y de cara al sitial reservado al mural de 5,50 por 3,70 metros el
artista porteño resumió la íntima sensación que le produjo el inesperado encargo "que acepto
—dijo— con cierto temor, porque es un honor que me pesa. No esperaba semejante
distinción y a la vez implica una responsabilidad por la significación que tiene una obra así, es
algo no fácil de asumir", confesó con humildad el artista, multipremiado por su obra en la
Argentina y el exterior.
Roux viajó anteayer Santa Fe especialmente invitado por Di Pollina para observar
el espacio donde se instalará su obra. La pintura con la cual el titular de la Cámara baja
santafesina interesó personalmente a Guillermo Roux, al visitarlo hace pocos días en su domicilio
de la Capital Federal, estará inspirada en el famoso cuadro de Antonio Alice.
La pintura fue encargada por el gobierno santafesino en la década de 1920, pero
ante la desidia de las autoridades provinciales de entonces que no le pagaron al desaparecido
artista, el Senado de la Nación la adquirió posteriormente para ser instalada, hasta nuestros días,
en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso de la Nación.
Lo cierto es que nunca prosperaron los esfuerzos parlamentarios, mediante
diversas iniciativas y proyectos impulsados en los últimos años desde la Legislatura santafesina
para "repatriar" la obra de Alice para instalarla el sitial que le fue especialmente reservado
sobre el estrado de la presidencia de la Cámara de Diputados santafesina.
"Esa posibilidad ya está agotada —comentó Eduardo Di Pollina—, por
eso visitamos a Guillermo hace una semana y media en su casa de Buenos Aires y le llevamos el
proyecto de recrear un nuevo cuadro de Los Constituyentes. Y él ha venido a Santa Fe porque quiere
conocer el recinto con luz de día entrando por el vitraux y con luces artificiales, es decir
conocer el ámbito donde va a estar la futura obra que es el recinto de sesiones de la Cámara de
Diputados".
Nacido en Buenos Aires hace 77 años, Roux es uno de los artistas argentinos más
valorados en el exterior y se ha destacado en los últimos años por sus trabajos sobre arlequines y
comediantes italianos y por el mural realizado para las Galerías Pacífico de la Capital
Federal.
Anteayer visitó la capital santafesina en compañía de su esposa y luego de
entrevistarse con el gobernador Hermes Binner en compañía de Di Pollina recorrió el señorial
edificio de la Legislatura santafesina, donde fue recibido por varios legisladores de diversas
extracciones políticas.
"Un lugar maravilloso". Sentado en una banca equidistante del estrado principal
del recinto de Diputados, contempló en silencio y por espacio de varios minutos el lugar que
ocupará el futuro mural de Los Constituyentes. Y comentó en voz alta: "Pensando en la obra de Alice
este lugar es maravilloso, mucho más apropiado por espacio y dimensiones que el Congreso. En el
Salón de los Pasos Perdidos pierden su sentido y proporción las figuras de los constituyentes. En
cambio en este recinto, las figura del presidente de espaldas y los constituyentes de frente cobran
sentido porque interactúan como un espejo, entre el pasado y el presente, con el ámbito donde
deliberan los diputados", definió con igual dosis de sencillez y sabiduría Roux.
En la oportunidad, lo escuchaban atentamente y en admirativo silencio Di Pollina
y los diputados Raúl Lamberto y Gabriel Real, quienes luego lo invitaron a sentarse en el sillón de
la Presidencia para apreciar desde lo alto el recinto de sesiones. Roux aceptó gustoso y hasta se
permitió una humorada: "Les voy a robar un ratito el lugar pero no se preocupen porque yo soy
pintor", bromeó ante la sonrisa cómplice de sus interlocutores.
Roux se marchó anoche de Santa Fe entusiasmado con el proyecto, a tal punto que
se le escuchó decir al abandonar el Palacio de las Leyes bajo una tenue llovizna otoñal: "Muy
pronto me pondré a trabajar en el boceto".