Un estudio realizado por investigadores de University of Rochester confirma la idea de que los hombres prefieren el sexo antes que comer.

Un estudio realizado por investigadores de University of Rochester confirma la idea de que los hombres prefieren el sexo antes que comer.
Douglas Portman, profesor del Departamento de Genética Biomédica en la Universidad de Rochester, explica que esta investigación revela que los factores biológicos básicos no solo explican diferencias en el comportamiento de hombres y mujeres, también sugieren por qué ambos sexos son más susceptibles a ciertos trastornos neurológicos
Para llegar a esta conclusión, los investigadores realizaron experimentos con C. elegans, un gusano redondo microscópico que se ha estudiado anteriormente para analizar mecanismos biológicos. Este animal es particularmente representativo en el estudio del sistema nervioso; permite entender a detalle el desarrollo, funciones y numerosas conexiones de la red neuronal.
El estudio se basó en dos géneros, machos y hermafroditas. Observaron que los gusanos normales obviaron su fuente de alimento y se dirigieron al centro del plato donde se aparearon con los hermafroditas.
Mientras que los hermafroditas tuvieron menos éxito en la búsqueda de pareja porque tuvieron más interés en alimentarse.
Ante las evidencias, Portman afirma que es posible cambiar el comportamiento a través de regular las propiedades de una sola célula.
La comida y el sexo son dos deseos y necesidades que provocan gran placer. Ambos están ligados en el mismo centro cerebral que desencadenan emociones placenteras.
Ahora se sabe que si se trata de elegir entre disfrutar un delicioso pastel de chocolate o tener una sesión alucinante sexo, la mejor opción para los varones es la segunda.


