En el colectivo, en el auto, caminando, lavando los platos o barriendo la casa. Los pódcast llegaron para quedarse y se afianzan como uno de los formatos más elegidos por los argentinos. El audio es clave en la historia argentina, con la radio como la gran y siempre vigente protagonista, y se reinventó para llegar a los oídos de los usuarios a través de diferentes propuestas. “Genera una sensación de intimidad muy fuerte en estos momentos donde estamos casi todos con auriculares, con cable, sin cable, más cancheros o menos cancheros. Hay algo de proximidad”, analiza el filósofo, periodista, docente y experto en cultura pop, Tomás Balmaceda.
“La radio de alguna manera no terminaba de adaptarse a los tiempos que corren. Durante mucho tiempo las radios más populares mantenían formatos y temáticas y nuevas generaciones iban quedando afuera. Ahí llegan los pódcast, uno de los primeros formatos que llegan con el internet 2.0”, señaló en diálogo con La Capital.
Balmaceda fue uno de los primeros en dedicarle tiempo y dedicación al mundo del pódcast, aunque reconoce que en un principio la idea no lo tentaba demasiado. “Me resistía a los pódcast y cuando empecé con Tecla Cualquiera entendí que podía contar esas historias que quizás en otra parte no puedo”, contó. En los últimos tiempos ha trabajado en proyectos como Filosos, Vidas, Me lo llevo a la tumba, Futuro Abierto y Algo que no sabías. Además, hace pódcast para empresas e instituciones.
Para el filósofo se conjugaron dos grandes fenómenos. Por un lado las audiencias que no encontraban representación en la radio pudieron encontrar lo que realmente querían consumir y aparecieron los “micropúblicos”, algo muy típico de internet. Menciona un pódcast sobre lapiceras y dice que aunque no va a lograr nunca ser masivo se posicionó en su nicho y tiene una comunidad muy fiel. “Es algo súper bienvenido, el pódcast propone la creación de contenido personal, único, diferente”, resume y destaca que es “muchísimo más económico que crear algo audiovisual” y que “con menos recursos podés crear historias y climas extraordinarios”.
En ese sentido, asegura que no le sorprende para nada el “boom” de los pódcast en Argentina. Considera que el formato es súper versátil, crea mundos y te acompaña donde otros formatos, como el video, no pueden acompañarte. “El pódcast siempre estuvo ligado al movimiento a andar en bici, a caminar, a ir en auto, al transporte público”, recuerda Balmaceda, quien este jueves llega a la ciudad para sumarse al ciclo "Conversaciones en vivo sobre cómo andamos" del pódcast rosarino Circulantes, que grabará un episodio en vivo. En esta ocasión expondrá sobre “Filosofías del andar: pensamiento y creatividad”. Quienes estén interesados en participar de la actividad pueden inscribirse en este link.
https://twitter.com/Circulantes_/status/1559677199132901378
Al estar siempre vinculado al movimiento, la pandemia lo puso en jaque. Sin embargo, supo sortear el desafío y convertirse en el acompañante ideal en las tareas del hogar. El audio, siempre íntimo, se las ingenia para abrirse paso. Esto aceleró la masificación del formato y las grandes plataformas no quisieron dejar pasar la oportunidad y lo empezaron a ver como un modelo de negocio. Ya hace tiempo que Spotify produce sus propios pódcast originales, además de tener disponibles en sus catálogos las infinitas opciones que suben quienes crean contenido. Sobre este punto, Balmaceda se muestra cauto. “Soy un poco crítico. Siento que Spotify está apostando a ser el YouTube de los pódcast y los monopolios nunca son bienvenidos”, argumentó.
Además, aseguró que a los pódcast originales de Spotify los “siente todos iguales” y que le hablan “al mismo público todo el tiempo”. “No veo diversidad de conductores, temáticas, una cosa medio con olor a viejo. No hay una diversidad que el mundo del pódcast debería poder tener”, explicó a este medio.
Lo cierto es que el fenómeno pódcast se hace cada vez más fuerte en todo el mundo y también en Argentina. Con apenas un micrófono y una computadora es posible sumergirse en el formato y explorar todas las temáticas. Conversacionales, narrativos, con efectos de sonido y también sin ellos, las opciones son infinitas y cada vez hay más público dispuesto a escucharlos.
Si bien el término no es nuevo, sus primeros orígenes datan del año 2001 y a partir del año 2004 comenzó a hacer ruido en Estados Unidos, cada vez es más difícil definirlo y encasillarlo. En la pestaña "pódcast" de las plataformas de audio son muchas las opciones y la polémica si recorte de radio es pódcast o no es pódcast suele despertarse en redes sociales. Incluso, algunos creadores de contenido y empresas están incursionando en audios de Whatsapp. "Que cada uno le ponga el título 'pódcast' a lo que quiera y celebremos que el audio está creciendo cada vez más en el país", concluye Balmaceda.
Los tres recomendados de Capitán Intriga
Antes de despedirse de La Capital, Balmaceda hizo un top tres de sus pódcast favoritos para nuestros lectores. Advierte que este puede estar sujeto a modificaciones, pero estos son sus elegidos en agosto de 2022.
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