"Tenés un primer amor, Junín, y una primera novia, Rosario"
Las presentaciones de Sandro en directo constituían un particular ritual donde
lo musical pasaba a un remoto segundo plano para que, en cambio, el protagonismo recayera en esa
incendiaria comunión con una platea abrumadoramente ocupada por mujeres. Y en uno de esos
espectáculos afirmó que Dios le había dicho "tenés un primer amor que es Junín, y una primera novia
que es Rosario".
6 de enero 2010 · 01:00hs
Las presentaciones de Sandro en directo constituían un particular ritual donde lo musical pasaba a un remoto segundo plano para que, en cambio, el protagonismo recayera en esa incendiaria comunión con una platea abrumadoramente ocupada por mujeres. Y en uno de esos espectáculos afirmó que Dios le había dicho "tenés un primer amor que es Junín, y una primera novia que es Rosario".
Uno de los escenarios esenciales para estos encuentros cargados de teatralidad y pasión, fue la sala del porteño Gran Rex donde entre octubre de 1998 y febrero de 1999 ofreció 37 fechas de su espectáculo "¡Gracias!", con el que convocó a más de 117.000 espectadores.
Antes y en otros hitos calendarios en el teatro sito en la avenida Corrientes 857, en 1996 encabezó 27 shows y, en 1993, presentó un total de 18 recitales.
"No puedo creer que vuelvo a estar en este escenario. Cuando creí que todo estaba perdido, Dios me dijo: «Te quedan dos caminos: te quedás en tu casa, y consecuentemente te venís conmigo, o volvés a ver a tus mujeres»", confió en uno de los tramos salientes de su actuación de julio de 2001.
Apenas declinó el griterío que él mismo había provocado continuó diciendo "el Padre me señaló: «Tenés un primer amor que es Junín y una primera novia que es Rosario». Y qué pasa con Buenos Aires—, pregunté, y El me contestó «no te hagas el tonto, yo sé que Buenos Aires es tu amante»"
Sandro, sin embargo, separaba su vida privada de la profesional. No se prodigaba fácilmente en notas con la prensa y tampoco se lo veía en fiestas del ambiente ni en restaurantes frecuentados por el jet set y la farándula.
Es que para tenerlo cerca, sus "nenas" debían ir al teatro, allí era donde desplegaba toda su seducción con solo pequeños gestos o miradas. Sólo así ellas podían dialogar con él.
"No importa la edad ni el físico para seducir desde la escena o para desplegar toda la pasión desde la platea. Mujeres maduras y muchas jóvenes no se dejan intimidar por la balanza, la moda o el calendario para gritar a voz en cuello las más «desvergonzadas» proposiciones", dijo en una de sus presentaciones.