Mientras España aún sigue conmocionada por el desastre aéreo que el miércoles dejó 153 muertos por el despegue fallido en Barajas de un avión que se dirigía a Canarias, desde Madrid, los familiares de los fallecidos exigieron ayer a la vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, más información sobre las causas del siniestro y acusaron a la compañía Spanair de negligencia.
En un hotel se reunieron durante más de dos horas padres, hermanos e hijos de los pasajeros del vuelo con la número dos del Ejecutivo.
El diario El País, de Madrid, precisó que De la Vega se reunió con unos 200 familiares de las víctimas en un hotel, quienes le aseguraron que "hubo negligencia. Tenemos testigos. Muchos de nosotros recibimos llamadas de nuestros familiares o mensajes que decían que algo raro pasaba y que se querían bajar, y no los dejaron".
Un hombre de unos 50 años alzó la voz y la aseguró a la mandataria que "tenemos mensajes que muestran que hubo una especie de mitin o discusión a bordo para que el vuelo no saliera. Ustedes tienen que protegernos de tiburones económicos como los bancos o las compañías, como ésta (Spanair), que han asesinado a los nuestros".
"Necesitamos respuestas". La vicepresidenta respondió que "el gobierno va a exigir todas las responsabilidades. Se va a determinar de quién son esas responsabilidades", y explicó que el Ejecutivo va a montar una oficina de atención a las víctimas en Madrid y otra en Canarias, aunque los familiares no se muestran muy convencidos.
"Necesitamos respuestas. Y que las identificaciones vayan más rápido", insistió una mujer en la reunión.
Precisamente, los familiares de las víctimas fatales expresaron anoche que temen que se produzcan errores con las identificaciones de los restos de sus seres queridos, como ya ocurrió hace unos años tras el accidente de un avión charter (denominado Yak-42) que transportaba a soldados españoles.
Uno de los familiares, que prefirió no dar su nombre, indicó que desean que "el proceso se haga con toda la seguridad pertinente", pero "hay un miedo que subyace, y es que se repita lo que pasó con el Yak-42".
El presidente de Canarias, Paulino Rivero, recibido ayer en La Moncloa por el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, relató parte de las imágenes del video del despegue y posterior colisión del aparato de Spanair. Rivero dijo que, según la versión que le ha ofrecido Zapatero tras ver el video, "el piloto apuró (recorrió) la pista al máximo, pero no logró al levantar el avión".