La ciudad natal de William Shakespeare, Stratford-upon-Avon, fue ayer la capital mundial de las celebraciones para recordar el 400º aniversario de la muerte del dramaturgo inglés que creó un personaje memorable para cada una de las pasiones.

La ciudad natal de William Shakespeare, Stratford-upon-Avon, fue ayer la capital mundial de las celebraciones para recordar el 400º aniversario de la muerte del dramaturgo inglés que creó un personaje memorable para cada una de las pasiones.
El presidente estadounidense Barack Obama, que se encuentra de visita en la capital británica, se sumó a los actos visitando el teatro Globe de Londres, una réplica levantada cerca del que sirvió de escenario de las obras de Shakespeare en su vida, y asistió a una representación especialmente preparada para él.
"Déjenme estrechar la mano de todo el mundo. Ha sido maravilloso, no quería que se acabara", declaró Obama tras la representación en ese teatro circular a cielo abierto, a orillas del río Támesis, reconstruido en 1996 a imagen del que se quemó en 1613 y en el que se representaron las obras de Shakespeare durante su vida.
También el primer ministro británico David Cameron se refirió al aniversario, describiendo al autor como el "escritor más grande de la historia". "El genio de Shakespeare cautivó y cambió el mundo", afirmó, en un mensaje con ocasión del día de San Jorge, patrón de Inglaterra.
Los celos (Otelo), las dudas (Hamlet) o la ambición (Macbeth), tienen nombres propios en las obra de Shakespeare, que murió el 23 de abril de 1616 a los 52 años. El mismo día que el español Miguel de Cervantes, cuyo gran personaje, Don Quijote dio, en cambio, nombre a un rasgo del carácter.
Shakespeare "fue capaz de escribir sobre cada uno de nosotros", dijo a la AFP Ian McKellen, el Gandalf de la serie de "El señor de los anillos". "Sus obras están escritas en verso y el ritmo de sus versos es como el del corazón humano. Es, de algún modo, el ritmo del lenguaje de cada día", añadió. Las primeras espadas de la escena británica, desde Judi Dench a Helen Mirren, pasando por Benedict Cumberbatch y el propio McKellen, representarán las escenas más famosas de sus obras en el Royal Shakespeare Theatre de Stratford-upon-Avon.
El príncipe Carlos, heredero al trono que protagonizó al menos una decena de obras del bardo, asistió a esa función bautizada "Shakespeare Live!" de Stratford, que fue difundida por televisión en el Reino Unido y todo el mundo por la BBC, así como en cines de toda Europa.
Londres también se sumó a los festejos con el teatro Globe, que acogerá las dos últimas representaciones de "Hamlet" de una gira que ha llevado a la compañía del teatro por 195 países en los dos últimos años, aunque no Siria y Corea del Norte, que no dieron permiso para representar la obra sobre el sobrino de un rey tirano y usurpador.