Google, Intel y Sony presentaron ayer a Google TV, un nuevo esfuerzo por unir a la internet con la televisión y penetrar en un mercado publicitario de 70.000 millones de dólares.

Google, Intel y Sony presentaron ayer a Google TV, un nuevo esfuerzo por unir a la internet con la televisión y penetrar en un mercado publicitario de 70.000 millones de dólares.
El intento de llevar internet a las salas de estar de los hogares ha frustrado a todos los jugadores grandes de la industria tecnológica por años, desde Apple hasta Microsoft.
Para Google, la televisión representa un mercado atractivo en el que expandir su negocio de publicidad de internet, que generó el grueso de sus 23.700 millones de dólares de ingresos en el 2009.
El foco de Google estuvo en integrar una caja de búsqueda con el estilo de internet en aparatos en los que luego los consumidores puedan buscar videos y otra información tanto en televisión como en la web.
Sony producirá los dispositivos, que lanzará en el otoño boreal, justo a tiempo para la temporada de compras de fin de año del 2010, mientras que Intel proveerá sus pequeños procesadores Atom para las máquinas.
Para Sony, cuyo antiguo poderío en electrónica ha sido minado por firmas como Samsung, la alianza podría significarle un nuevo impulso, con una potencial nueva generación de dispositivos.
Sin embargo, los planes están lejos de ser un éxito seguro.
"Es mucho más difícil casar a una tecnología de 50 años con una nueva que lo que muchos de nosotros pensamos", dijo el presidente ejecutivo de Google, Eric Schmidt, ante una audiencia integrada mayoritariamente por desarrolladores.
En un claro augurio de las limitaciones de velocidad y ancho de banda de los dispositivos, unos más que avergonzados ingenieros de Google al principio tardaron en tener listo el televisor y en funcionamiento, y tuvieron que pedirle a la audiencia que apagara sus aparatos celulares, ya que entorpecían evidentemente la señal de internet. (Reuters)


