Washington.- La Policía encontró en una casa de la ciudad de Pitsburgh, estado de Pensilvania en Estados Unidos, el cadáver de una joven de 18 años a la que le habían quitado el bebé del vientre, informaron medios locales.

Washington.- La Policía encontró en una casa de la ciudad de Pitsburgh, estado de Pensilvania en Estados Unidos, el cadáver de una joven de 18 años a la que le habían quitado el bebé del vientre, informaron medios locales.
Una mujer de 38 años registró en el hospital de la ciudad a un bebé recién nacido que todavía tenía el cordón umbilical, diciendo que se trataba de su propio hijo.
Luego declaró haber comprado el bebé por 1.000 dólares a una amiga. Más tarde, la Policía encontró en su vivienda el cadáver de la embarazada, según reportó la prensa local citada por la agencia DPA.
El trasfondo del misterioso crimen aún no fue aclarado. La Policía comenzó a sospechar el viernes debido al olor a descomposición que salía de la casa de la sospechosa.
“Encontramos muchas pistas que hacen creer que hubo una lucha”, dijo un especialista en medicina al canal CNN. Al parecer también hubo drogas involucradas.
Los investigadores estiman que el asesinato tuvo lugar el miércoles o jueves pasado. La mujer debía haber dado a luz aproximadamente el 30 de julio.
El cuerpo de la joven había sido tapado con folios plásticos y la herida en su vientre estaba en parte cubierta con cinta adhesiva.
Según la CNN, la detenida será acusada de secuestro y asesinato. Los medios estadounidenses informaron que en el pasado ya había apuñalado a una mujer para robarle el bebé.
Un crimen de este tipo no es una novedad en Estados Unidos, donde hace poco dos casos similares sacudieron a la opinión pública.
En uno de los casos una mujer de 23 años llamó a emergencias en Kennewick, en el estado de Washington, e informó que había parido en un estacionamiento.
Los bomberos encontraron a la mujer en el asiento del conductor con un cordón umbilical en la mano y el bebé en el asiento trasero. La mujer al parecer preguntó una y otra vez a los socorristas: “¿Está bien mi bebé?”.
Poco después, la policía encontró en un parque cercano el cadáver de una embarazada, atada de pies y manos y con un gran tajo en el abdomen.
En abril, una mujer de 29 años fue condenada a muerte en el estado de Misuri por haber matado a una mujer y haberle sacado el bebé del vientre.
La asesina había conocido a la joven de 23 años por internet y la visitó con la excusa de que le quería comprar un perro. (Télam)



