Los restos del cantautor argentino Facundo Cabral, asesinado anteayer en Guatemala, son velados en una funeraria privada de la capital guatemalteca mientras sus familiares concluyen las tramitaciones para repatriar mañana el cuerpo a la Argentina. En ese marco, crecen la indignación por su muerte y las presiones al gobierno por esclarecer el crimen.
Bajo la coordinación de la embajada de la Argentina en Guatemala, el cuerpo del trovador fue embalsamado y ubicado en una sala privada de Funerales Reforma. Miles de personas que llegaron al lugar para despedirse de Cabral vieron frustrados sus intentos ya que no se permitió el ingreso a la sala velatoria. "Tenemos instrucciones de no dejar pasar a ninguna persona", dijo un empleado del velatorio.
Fuentes de la legación argentina indicaron que "la familia pidió que todo fuera muy privado" y por eso no accedió a las suplicas de los cientos de guatemaltecos que indignados y avergonzados han querido acompañar al cantante.
Según la embajada argentina, los restos de Cabral, de 74 años, serán repatriados mañana, mientras en Argentina se preparan los preparativos para sus exequias.
El asesinato del trovador y poeta la mañana del sábado, a manos de un grupo de sicarios fuertemente armados, ha supuesto un duro revés para la imagen de este país centroamericano debido a que acrecienta su mala reputación como una de las naciones más violentas del mundo.
El presidente guatemalteco, Alvaro Colom, aseguró que su gobierno trabaja a marchas forzadas para esclarecer el asesinato, y su ministro del Interior, Carlos Menocal, pidió "no especular" respecto a los posibles móviles.
"No se dará más detalles (de la investigación) hasta que tengamos elementos concretos", adelantó Menocal.
Las primeras líneas de investigación apuntan a que el ataque no iba dirigido en contra de Cabral, sino contra el empresario Henry Aquiles Fariña Fonseca, quien conducía el vehículo en el que el cantante se diría hacia el aeropuerto.
Fariñas, de quien se desconoce su edad, estaba amenazado hace varias semanas. El empresario, que se debate entre la vida y la muerte en un hospital privado del sur de la ciudad capital, es gerente general y uno de los propietarios del club nocturno Elite, ubicado en la zona 10 capitalina, que es operado por la empresa J y E Entertainment, con sedes en Honduras, Guatemala, Costa Rica y Panamá.
Cambio fatal. El empresario se había ofrecido para llevarlo a Cabral la noche del viernes al aeropuerto internacional La Aurora, desde donde volaría a Nicaragua para ofrecer un concierto. El cantante, que tenía la posibilidad de trasladarse en un ómnibus del hotel donde se hospedaba, al final accedió a ir en una camioneta de Fariñas.
Los sicarios que perpetraron el ataque se movilizaron en tres vehículos: uno a Fariña a reducir la velocidad, mientras que desde los otros dos abrieron fuego en contra del automóvil donde iba el trovador, y contra otro donde se llevaba a los miembros de seguridad del empresario.
La autopsia reveló que Cabral sufrió tres disparos: uno en un brazo, otro en el tórax y el tercero, en el lado izquierdo de la cabeza, que fue el que causó su muerte.
En el momento del ataque el trovador iba acompañado por su representante, David Llanos, quien sufrió heridas muy graves, Al ser asistido alcanzó a decir que no sabía qué había pasado, que había escuchado los tiros y se tiró en el piso de la camioneta.
Diversas organizaciones sociales y artísticas de Guatemala realizaron manifestaciones pacíficas y actos en tributo a Facundo Cabral en diferentes puntos de la capital. Unos para exigir justicia por este crimen y presionar al gobierno para dar resultados inmediatos de las investigaciones, y otros para pedir por el fin de la violencia en este país centroamericano de 14,4 millones de habitantes, que cada día se cobra la vida de 17 personas en promedio.
José Miguel Insulza, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) repudió "enérgicamente" el asesinato del cantautor argentino y dijo que el asesinato de Cabral, "un gran artista de nuestra América, comprometido con las causas más nobles de sus pueblos, sólo puede ser entendido en el marco de la criminalidad irracional que agobia a la querida Guatemala y a otras naciones de nuestro hemisferio".
Según el máximo representante de la OEA, "las versiones de que las balas asesinas no iban dirigidas a él sólo aumentan nuestra indignación, porque comprueban que nadie está hoy a salvo de la acción asesina de los sicarios, ni siquiera alguien cuyas únicas armas eran la música y la verdad". (Reuters, AP y DPA)