La revolución del microchip cumple 50 años
El microchip, ese objeto diminuto que se encuentra en casi todas las facetas de la vida diaria,
cumple 50 años. El 12 de septiembre de 1958, Jack Kilby, un ingeniero de la compañía estadounidense
Texas Instruments, presentó por primera vez al mundo un microchip, o circuito integrado.
14 de septiembre 2008 · 00:28hs
El microchip, ese objeto diminuto que se encuentra en casi todas las facetas de
la vida diaria, cumple 50 años. El 12 de septiembre de 1958, Jack Kilby, un ingeniero de la
compañía estadounidense Texas Instruments, presentó por primera vez al mundo un microchip, o
circuito integrado.
El aparato consistía de una cinta de germanio con un
transistor y otros componentes adheridos a una placa de vidrio. Hoy, cincuenta años después,
podemos encontrar microchips en tarjetas de crédito, hornos microondas, computadoras, autos con
teléfonos celulares y semáforos.
Todo comenzó cuando Kilby, que acababa de unirse a la
compañía, intentó resolver el problema de cómo conectar un gran número de componentes electrónicos
en circuitos elaborados de manera rentable y eficiente.
El investigador se dio cuenta de que todos los componentes
podrían fabricarse con el mismo material semiconductor, que entonces era germanio (ahora se usa
silicio). Y supo que estos componentes podían fabricarse en la Texas Instrument para producir un
circuito completo.
Avance increíble. Gracias a los microchips las computadoras pueden ser cada vez
más pequeñas y veloces. El aparato que diseñó Kilby, que medía 11,5 milímetros por poco más de 1
milímetro, revolucionó la industria electrónica.
Kilby creó la primera calculadora de bolsillo. En el año
2000 recibió el premio Nobel de física.
Los microchips son hoy la base de la industria de
computación, las comunicaciones (incluido internet), el transporte y la medicina.
Ahora los chips pueden contener millones de diodos y
transistores interconectados, además de las resistencias o condensadores.
Intel, el principal fabricante de chips del mundo, presentó
recientemente un microprocesador llamado Tukwila que contiene más de 2.000 millones de transistores
microscópicos.
Tal como subrayan los expertos, la clave del éxito de los
microprocesadores es que su costo de su fabricación continúa siendo relativamente bajo debido a
que, tal como lo pensó Jack Kilby, todos sus componentes son creados como una unidad.
Este año, la industria de semiconductores produjo más de
267.000 millones de circuitos integrados. Ese número aumentará a 330.000 millones para 2012.
Jack Kilby murió en 2005, así que le dio tiempo a darse cuenta de la forma
en la que su invento se convirtió en un objeto universal. l