La ONU envió ayuda en forma urgente vía aérea a la capital de Somalia para los niños desnutridos, mientras los grupos humanitarios advierten sobre un creciente flujo de familias que sufren hambre en el sur del país, gravemente afectado por la falta de alimentos.
Unos 3,7 millones de somalíes, casi la mitad de la población, están sufriendo hambre en una zona golpeada por la sequía que alberga a unos 11,6 millones de personas en lo que los medios locales han llamado "triángulo de la muerte" entre Kenia, Somalia y Etiopía.
Aunque el organismo de ayuda de la ONU ya había distribuido comida en la capital, es el primer envío por aire de alimentos a Somalia desde el inicio de la crisis. "Tenemos que mejorar nuestros programas, y especialmente los programas de nutrición, de cara a evitar que los niños caigan en una desnutrición grave", dijo Stephanie Savariaud, portavoz del Programa Mundial de Alimentos (PMA). "Luego hay que hospitalizarlos y resulta mucho más difícil salvarlos", añadió.
Un avión de la ONU llevó ayer diez toneladas de alimentos usados para alimentar a niños desnutridos de menos de cinco años. El envío alimentará a 3.500 niños durante un mes, dijo el PMA.
El organismo indicó que tenía 70 toneladas adicionales preparadas en Kenia, que enviará a Somalia en los próximos días.
Los organismos de ayuda dicen que no pueden llegar a más de dos millones de somalíes que están muriendo de hambre en las partes del país controladas por los islamistas.
Responsables del PMA han dicho que intentarán enviar comida a zonas controladas por los rebeldes de Al Shabaab vinculados con Al Qaeda en la próxima semana y que considerarían lanzar alimentos desde aviones como último recurso.
La capital Mogadiscio alberga a unos 400 mil desplazados y cada día llegan a la ciudad unas mil personas más, dijo ayer el organismo de la ONU para los refugiados, Acnur.
También estimó que 100 mil desplazados internamente han llegado a la ciudad en los últimos dos meses.
Campamentos. "Las personas que se encuentran en campamentos improvisados están luchando por la comida que distribuyen los organismos locales, y los más débiles son incapaces de abrirse paso entre la multitud para conseguir alimento", dijo Acnur.
"Aunque puedan obtener la comida y el agua que se está distribuyendo, a menudo carecen incluso de los contenedores más básicos para transportarlos. A menudo deben llevar alimentos y agua en bolsas de plástico", destacó la entidad.
El PMA ha establecido 16 centros en la capital, proporcionando comida caliente a los recién llegados. (Reuters y AP)