El mismo gen que limita la habilidad de los roedores para comprometerse de por vida podría afectar los matrimonios humanos, dijeron ayer investigadores suecos y estadounidenses. Los hombres que tienen la misma variación de un gen vinculado a las señales cerebrales son más propensos a tener matrimonios infelices que los que tienen otra variante, aseguró el equipo del Instituto Karolinska.
Aunque no están seguros sobre qué efecto tienen estos cambios genéticos en el comportamiento masculino, otros investigadores sugieren que tienen que ver con la habilidad de comunicar, según un estudio divulgado por la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
"En el estudio nunca pusimos atención especial en la infidelidad. En cambio, en lo que nos hemos estado enfocando es en cómo los hombres establecen sus vínculos afectivos con sus parejas", dijo en una entrevista Hasse Walum, del Karolinska.
El equipo de Walum estuvo intrigado por investigaciones anteriores que mostraron que una diferencia genética solamente parecía explicar por qué una especie determinada de rata formaba lazos afectivos de por vida con sus parejas, mientras otras se apareaban promiscuamente.
"Quizá éste sea el mismo gen afecta a los humanos".
Los investigadores estudiaron a 552 parejas de mellizos suecos de clase media y a sus cónyuges, todos nacidos entre 1944 y 1971.
Roedores monógamos. En el estudio, los investigadores buscaron un gen que es similar en humanos y ratas, llamado AVPR1A, que ayuda a explicar por qué las ratas de pradera son monógamas y las de montaña no.
En humanos, los estudios han mostrado que ciertas variaciones del AVPR1A están relacionadas con la agresividad, la edad del primer acto sexual y el altruismo.
El equipo de Walum descubrió que los hombres con la misma variante del gen, conocido como 334, obtuvieron bajos puntajes en su escala de lazos afectivos de pareja, y eran menos propensos a casarse.
Los hombres con dos copias del 334 tenían el doble de posibilidades de haber tenido una crisis marital en el último año. Sus esposas fueron muchos más propensas a reportar insatisfacción con sus matrimonios.
"El 15 por ciento de los hombres que no tienen el alelo 334 reportaron crisis maritales, mientras que el 34 por ciento de los que tienen dos copias de este alelo reportaron haber sufrido crisis maritales", dijeron los investigadores. Más del 30 por ciento de los hombres que tenían al menos una copia del 334 estaba sin casarse, comparado con el 17 por ciento de los hombres que no tienen ninguna copia. l (Reuters)