La foto de un supuesto humanoide en Marte difundida ayer por la agencia espacial estadounidense
Nasa disparó la polémica en internet, aunque finalmente sólo se trataba de una roca con una forma
muy curiosa.
¿Sólo una roca antropomorfa o una figura humanoide? La pregunta salta a
la vista luego de ver la instantánea de la Nasa, captada por el robot explorador Spirit en uno de
sus habituales paseos por el planeta rojo. Aunque al principio los que vieron la imagen señalaron
que se avistaba un extraterrestre, la imagen, un tanto indefinida, resultó ser una pequeña roca de
retorcidas formas que se ve mejor cuando se amplía al máximo.
Según publicó ayer el diario El Mundo de España en su edición digital a
pesar de que muchos blogueros quisieron ver en la instantánea un extraterrestre paseando la forma
inclasificable resultó ser una roca que por poco ya empezaba a rodar.
Las bitácoras se hicieron eco de la noticia y replicaron la foto, lo que
armó un revuelo general por la imagen.
Pero quizás el más irónico de todos fue el astrónomo y escéptico
impenitente Philip Plait, habitual desmontador de fraudes desde su blog Bad Astronomy. “Los
marcianos son pequeños, por lo que parece. Y pacientes, dada la pose que mantiene”, remata el
astrónomo.
La BBC, por su parte, también relata en su web la inusitada repercusión
de la imagen. La cadena pública británica culpa de ello a que “cuando el robot aterrizó en
2004, sus imágenes desilusionaron a los amantes del espacio que esperaban señales de vida
extraterrestre”.
No es la primera vez, ni mucho menos, que se genera un equívoco respecto
a la vida en Marte.
La más sonada, de hecho, fue culpa de la propia Nasa, que tuvo que
rectificar un comunicado sobre las supuestas señales de vida extraterrestre sobre el meteorito
”ALH84001”, llegado del planeta rojo.
Imágenes de la historia. Las figuras del espacio con formas humanas son famosas. En 1887 hubo
un gran revuelo al asegurarse que en Marte existían canales que llevaban agua del polo al ecuador
marciano, lo que suponía la existencia de vida.
Carl Sagan en su libro Cosmos publicó fotografías de estrellas con
manchas solares que tenían formas de humanos.
La de ayer no es ni mucho menos la primera vez en que una imagen de
Marte da rienda suelta a todo tipo de teorías. Otro caso muy sonado fue el de la ya famosa cara de
Marte, descubierta en una región conocida como Cydonia en 1976 por el vehículo en órbita Viking I.
La instantánea mostraba una planicie salpicada de mesetas, una de las cuales guardaba un tremendo
parecido con una cara humana.
Nadie en la Nasa le dio más relevancia a esta foto que la que le habían
atribuido los propios astronautas, a quienes simplemente les había llamado la atención la
singularidad de la meseta, de 1, 5 kilómetro de ancho. Sin embargo, cuando se publicó en la prensa
se desataron las más variadas especulaciones, desmentidas por si cupiese cualquier duda con
fotografías posteriores, como una más detallada enviada por la Mars Global Surveyor en 1997 y que
disminuye considerablemente el parecido del accidente geográfico con un rostro.




























