Buenos Aires.- El tribunal oral que lleva adelante el juicio contra el cura Julio César Grassi instó a las partes a “no mediatizar” las pruebas de la causa, al rechazar un planteo de la defensa para evitar que dos de los presuntos damnificados no estuvieran presentes para escuchar la indagatoria que estaba prestando el sacerdote.
Se trata de los “particulares damnificados G. y L.G.”, según lo describió el tribunal en su resolución, cuya presencia había sido impugnada por la defensa con el fin de evitar una eventual contaminación de la prueba para el momento en que ellos declaren.
El tribunal respondió que “no puede restringir el derecho de los particulares damnificados a asistir a la declaración de quien dicen los ha victimizado so pretexto de una contaminación que no es posible neutralizar”.
Fue así como Grassi tuvo que avanzar con su indagatoria -primero en una exposición y después con la promesa de contestar preguntas- ante la presencia de dos de los chicos que habían asistido a su fundación y que lo acusaron de presunto abuso deshonesto y corrupción de menores.
El pedido de la defensa de Grassi al que sí hizo lugar el tribunal fue el intento de frenar la forma de difusión ante los medios de ciertos puntos que ocurren en el proceso oral.
La defensa pareció enviar así un claro mensaje al abogado Juan Pablo Gallego, querellante de Casasidn y sobre el que el propio acusado hizo pública sus críticas al definirlo como “la mosca blanca” del juicio.
“Deberá recomendarse a todas las partes que no se mediaticen las pruebas del juicio hasta tanto concluya la etapa probatoria, toda vez que ello favorecerá la credibilidad de los testimonios, a valorar por el Tribunal”, señaló la resolución de los jueces.
No obstante, en el segundo punto, el tribunal rechazó “la solicitud de la Defensa en lo que se refiere a excluir de la sala a los señores particulares damnificados G. y L.G. con el fundamento de evitar la directa contaminación de la prueba no rendida, posición a la que se opuso la Fiscalía y los señores apoderados de los particulares damnificados”.
Los jueces del TOC 1 de Morón también señalaron que “en nada puede impedir la supuesta afectación de la futura prueba a rendirse en el debate el hecho de la ausencia de los nombrados, por cuanto durante la declaración del inculpado estarán presentes sus representantes legales, que tienen el deber de mantener a sus mandantes al tanto de lo que suceda en el juicio”.
“De todas maneras -se añadió- también el Tribunal sabrá evaluar la veracidad de los futuros testimonios y todas las incidencias que podrá tener sobre los mismos el hecho de la presencia de los señores G. y L.G. al momento de su evaluación”. (DyN)