La jueza de Paz de la ciudad de General Pico, Marta Covella, advirtió hoy que, a pesar de la sanción de la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo, no casará a parejas homosexuales porque “Dios no aprueba las cosas malas”.
La jueza de Paz de la ciudad de General Pico, Marta Covella, advirtió hoy que, a pesar de la sanción de la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo, no casará a parejas homosexuales porque “Dios no aprueba las cosas malas”.
La titular del juzgado, el único que posee la ciudad ubicada a 140 kilómetros al norte de esta capital, aseguró que en caso de que se presente el trámite de pedido de matrimonio de dos hombres o dos mujeres, delegará la responsabilidad en el juez de Paz suplente, Marcelo García Mossman.
“No quiero ser yo la que esté al frente de semejante ceremonia”, argumentó la funcionaria judicial.
La jueza de Paz indicó que los homosexuales “se van a poder casar igual”, pero aclaró: “Yo por una cuestión de principios cristianos, no puedo hacerlo porque en la Biblia Dios no aprueba esa forma de vivir”.
Covella indicó que se crió “leyendo la Biblia” y “en base a lo que aprendí sé lo que Dios piensa: Dios ama a toda la gente pero no aprueba las cosas malas que hace la gente y una relación entre homosexuales es mala”.
Tras las declaraciones de la funcionaria, desde el municipio de General Pico y desde el gobierno provincial no realizaron manifestaciones respecto a la postura de la funcionaria, bajo el argumento de que “sólo expuso un pensamiento personal, que sin embargo no impedirá que se concreten los casamientos”.
El proyecto de matrimonio igualitario logró la sanción definitiva en una sesión en el Senado de la Nación, que derivó en una votación ajustada alrededor de las 4 de la mañana del jueves.



Por Luis Emilio Blanco