Japón liberará agua de la central nuclear de Fukushima
Soltará al mar un millón de toneladas del líquido, supuestamente inocuo luego de su procesamiento. La ONU avala el procedimiento, pero los pescadores temen lo peor
15 de julio 2023 · 23:15hs
Japón tiene previsto comenzar a liberar más de un millón de toneladas de agua tratada de la planta nuclear de Fukushima. El agua, con cierto nivel de radioactividad considerado "insignificante" por las autoridades, será lanzada al mar, lo que provoca preocupación en naciones vecinas y entre los pescadores locales.
El plan fue respaldado por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de la ONU. El gobierno aguardaba un informe final de la entidad de la ONU antes de liberar el agua, dijo el secretario del gabinete, Hirokazu Matsuno. El OK de OIEA llegó a inicios de julio. Según el informe de OIEA, el vertido tendría un "impacto radiológico insignificante sobre las personas y el medio ambiente".
Los sistemas de enfriamiento de la planta de Fukushima se vieron desbordados en 2011 cuando un potente terremoto submarino provocó un tsunami que causó el peor accidente nuclear desde Chernobyl.
El plan de recuperación produjo 100 metros cúbicos de agua contaminada por día entre abril y noviembre del año pasado. Se trata de una combinación de aguas del suelo, marina y lluvia que se mezclaron con el agua de enfriamiento radioactiva. El líquido es filtrado para eliminar elementos radioactivos y trasladado a tanques de almacenamiento, que ya acumulan más de 1,3 millones de metros cúbicos. El espacio se agota y por esto, se busca liberar agua descontaminada al océano.
Pese a las precauciones, pescadores de la región temen que la liberación del agua manche la reputación de sus productos, después de que han dedicado años a restablecer su credibilidad mediante pruebas estrictas.
La empresa que opera la planta asegura que el agua tratada cumple los parámetros nacionales de niveles de radionúclidos, con excepción de un elemento, el tritio, que según los expertos solo es dañino para humanos a gran escala. El plan consiste en diluir el agua para reducir los niveles de tritio (hidrógeno pesado) y liberarla en el mar a lo largo de varias décadas mediante un ducto submarino de un kilómetro de extensión. OIEA dijo que la liberación cumple los parámetros internacionales y “no causará ningún daño al ambiente”. Países vecinos como China y Corea del Sur, así como Greenpeace y otras organizaciones, critican el plan. El desastre ocurrido en marzo de 2011 en el noreste de Japón dejó unos 18.500 muertos o desaparecidos, en su mayoría víctimas del tsunami.