Las autoridades sudafricanas investigan el vuelo rasante de dos aviones de pasajeros de Airlink antes de un partido de rugby en el estadio DHL de Ciudad del Cabo que generó preocupaciones de seguridad, indicó el miércoles la autoridad de aviación de Sudáfrica.
La Autoridad de Aviación Civil de Sudáfrica (Sacaa, por sus siglas en inglés) indicó que había obtenido registros de datos de vuelo y que solicitó información adicional a Airlink como parte de su evaluación. Se emitirá un informe completo con recomendaciones una vez que concluya la revisión.
“Es fundamental que examinemos los acontecimientos de este fin de semana pasado para determinar si hubo alguna preocupación de seguridad que justifique una revisión”, señaló el organismo en un comunicado.
Airlink retiró los planes para otro sobrevuelo en el próximo partido de rugby en Soweto, según la Sacaa, que es responsable de regular la seguridad y la protección de la aviación.
El vuelo rasante previo al partido de rugby entre los Springboks y los All Blacks del 29 de agosto provocó una ovación de una multitud estimada en unas 56.000 personas, pero también desató un debate sobre los riesgos de seguridad después de que se difundieran videos grabados por espectadores dentro y alrededor del estadio.
Airlink manifestó que la maniobra había sido cuidadosamente planificada y ensayada, y que la seguridad fue “la primera consideración en cada etapa del proceso”. Indicó que cada aeronave llevaba a bordo a tres capitanes de alto rango, con más de 75.000 horas de vuelo combinadas entre las tripulaciones.
A principios de esta semana, Airlink entregó a la autoridad de aviación civil los datos de las cajas negras de los aviones para su revisión. La Sacaa dijo que examinaría los datos de vuelo para determinar si alguna preocupación de seguridad justificaba una revisión.
Una vieja tradición
El regulador señaló que la aerolínea había presentado solicitudes para tres sobrevuelos. El más reciente en Ciudad del Cabo fue el segundo, mientras que el primero tuvo lugar en Johannesburgo el 22 de agosto. Ambos fueron aprobados de acuerdo con los requisitos para eventos aéreos especiales.
El rugby sudafricano tiene una larga tradición de vuelos rasantes en estadios durante partidos importantes, que se remonta a la final de la Copa Mundial de Rugby de 1995 en Johannesburgo, cuando un Boeing 747 pasó sobre Ellis Park antes de que los Springboks se enfrentaran a los All Blacks.