El fabricante indio de automóviles Tata Motors, perteneciente al conglomerado industrial Tata
Group, conmovió a las grandes automotrices cuando a mediados de la semana presentó su modelo Nano,
el más barato del mundo. Será lanzado a fin de año en India y luego a los mercados emergentes de
Asia y de América latina.
Es pequeño y sencillo, pero es un verdadero automóvil a un precio
inmejorable: el Tata Nano costará en su versión básica en India, como prometió el jefe del
consorcio, Ratan Tata, 100.000 rupias, alrededor de 2.500 dólares, lo mismo que puede costar una
buena bicicleta en los países desarrollados.
Aunque hay que añadirle un 12,5 por ciento de IVA y costos de
transporte, el Nano sigue siendo con diferencia el auto más económico del mundo. Cuando Ratan Tata
presentó en Nueva Delhi el automóvil bautizado por él mismo como “coche del pueblo”,
mostró tras de sí una afirmación del jefe de su competidor Suzuki, Osamu Suzuki: “El
automóvil de 100.000 rupias no es posible”. Tata ha demostrado lo contrario.
Es la primera vez que el mundo mira a India a causa de un nuevo
automóvil. Lo que se ofreció al mundo en la feria automovilística Auto Expo de Nueva Delhi, sin
apenas relevancia internacional, se ganó incluso el respeto de los competidores de Tata. “Es
sin duda un mérito”, comentó un miembro de la junta directiva de un consorcio automovilístico
alemán.
El coche, que a primera vista recuerda a un Smart, es más que una
motocicleta motorizada de cuatro ruedas, como dicen quienes pretenden burlarse. “No tiene mal
aspecto”, reconoció el experto alemán cuando el automóvil apareció en escena. La televisión
india NDTV calificó el Nano como un “milagro”.
Para miles de familias de la creciente clase media india, el Nano se
asemeja de hecho a un milagro, pues acerca un sueño hasta ahora inalcanzable: la posesión de un
coche propio. El “coche del pueblo” de Tata está dirigido a todo indio que hasta ahora
sólo pudo permitirse un vehículo de dos ruedas.
El Nano cuesta alrededor de la mitad del auto más barato de India y
alrededor del doble que una moto. En 2006 se fabricaron en India casi ocho millones de vehículos de
dos ruedas, con los que con frecuencia familias enteras salen a la calle pese al viento o a las
condiciones meteorológicas.
Que el vehículo de 33 caballos y un motor de dos cilindros de 623
centímetros cúbicos apenas pueda superar los cien kilómetros por hora no será un problema para sus
potenciales clientes. Además, apenas se puede ir más rápido por las defectuosas calles indias y
sólo gasta cinco litros de nafta o incluso menos por cada 100 kilómetros. Tata estudia exportar o
fabricar el Nano en otros países. La automotriz india firmó en noviembre de 2007 un preacuerdo con
la Fiat para producir camionetas en la planta que los italianos tienen en Córdoba. l


































