La Justicia está cerca de acreditar la hipótesis de un sabotaje en los
incidentes ocurridos el jueves en las estaciones de trenes de Castelar y Merlo, que culminaron con
el incendio de ocho vagones de pasajeros y serios destrozos en boleterías y otras
instalaciones.
Fuentes del juzgado federal a cargo del juez Juan Pablo Salas confirmaron que en
el "sumario judicial estaría plasmada, en principio, la hipótesis de un sabotaje", de acuerdo a las
pericias que se están recibiendo de la Policía Federal, de la Provincia de Buenos Aires y de la
Gendarmería.
Las mismas fuentes indicaron que "la información proporcionada por el ministro
de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Aníbal Fernández, se ajusta a la hipótesis de un hecho
intencional provocado por personas que detuvieron el paso del tren por espacio de dos horas".
El juzgado comenzará a indagar a las siete personas que fueron detenidas durante
el desarrollo de los hechos y no se descarta la detención de otros sospechosos.
El secretario de Transporte, Ricardo Jaime, manifestó que espera que "los
responsables de los incidentes sean determinados y que toda la Justicia caiga sobre ellos".
Además, el funcionario dijo a Radio América que "todos los elementos conducen a
considerar que el primer tren que quedó varado fue saboteado. Cuando llegaron a Castelar otras
formaciones, una vez liberadas no pudieron salir porque la gente estaba en las vías".
"La verdad es que se puso en riesgo la vida de mucha gente", puntualizó.
Otra denuncia. Por otra parte, ayer se conoció la denuncia de la compañía que
opera la línea Belgrano Sur, según la cual varios desconocidos trabaron con una bolsa con piedras
una señal de tráfico en la estación González Catán anteanoche.
El episodio ocurrió a las 20.05. Un empleado logró detener un convoy que
circulaba en la misma vía en la que otro estaba estacionado. La señal automática había quedado
trabado en la luz verde de vía libre.